La gira de la ministra Ximena Lincolao por Estados Unidos, que durante esta semana la ha llevado a reuniones sobre inteligencia artificial, NASA y tecnologías cuánticas, tendrá este viernes un capítulo ligado a la historia natural de Chile.
La secretaria de Estado sostendrá un encuentro con el paleontólogo Nicholas Pyenson, conservador de mamíferos marinos fósiles y presidente del Departamento de Paleobiología del Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian, en Washington D.C..
Lincolao llegó el domingo como parte de la delegación que acompaña al presidente José Antonio Kast en su viaje a la Asamblea General de Naciones Unidas. Durante los primeros días, la ministra participó en el diálogo sobre IA convocado por el BID, junto al mandatario, y posteriormente trasladó su agenda a la capital norteamericana, donde sostuvo reuniones con autoridades como Michael Kratsios, director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, además de una visita a la NASA. Este jueves y viernes, su agenda está concentrada en actividades vinculadas al desarrollo de la computación cuántica, para cerrar su paso con una visita al Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian.
Esta última reunión tiene un trasfondo que va más allá de una colaboración académica. Uno de los objetivos es fortalecer los vínculos entre Chile y la institución científica norteamericana en torno al patrimonio paleontológico y, particularmente, avanzar en la idea de crear un gran centro-museo dedicado a esta disciplina.

“Vamos a conversar sobre las posibilidades que tenemos en Chile para hacer que nuestra propia paleontología crezca, porque tenemos una gran oportunidad de mostrar los tremendos hallazgos de Chile. Aquí vemos una fusión entre la ciencia y la divulgación que queremos replicar”, mencionó la ministra Lincolao.
El proyecto en Chile ya está en carpeta y es impulsado por la Corporación Regional de Paleontología de Atacama. Contempla no solo un espacio de exhibición, sino también investigación, formación y vinculación internacional. Según explica Pablo Quilodrán, director ejecutivo del Centro de Investigación Avanzada de la Historia Natural de Atacama (CIAHN), la iniciativa busca convertirse en un referente nacional y poner en valor un patrimonio que, a su juicio, tiene una dimensión que trasciende las fronteras.
“Esto es una necesidad país”, plantea Quilodrán, quien explica que el proyecto está siendo evaluado y que todavía se encuentran en etapa de diseño. El vínculo con Pyenson no es nuevo, ya que estuvo involucrado junto a investigadores chilenos en el estudio de Cerro Ballena, un yacimiento ubicado al norte de Caldera que apareció durante las obras de ampliación de la Ruta 5 en 2010. En el lugar se documentaron más de 40 esqueletos de grandes vertebrados marinos.
Para Quilodrán, esa relación constituye hoy una plataforma para dar un nuevo paso. “El mismo Smithsonian, a través de Nick Peynson, nos ha empujado a que este patrimonio paleontológico es de tanta importancia que no es solo importante para Chile, es de importancia para la humanidad”, señala.
La apuesta se explica por la excepcional concentración de sitios fósiles en Atacama. De acuerdo con Quilodrán, en la región existen cerca de 3.000 sitios paleontológicos que permiten reconstruir aproximadamente 400 millones de años de historia de la vida. Entre ellos, Bahía Inglesa aparece como uno de los principales puntos de interés.
El área concentra restos de una fauna marina que contrasta radicalmente con el paisaje actual del desierto. Allí se han encontrado fósiles de tiburones, focas, pingüinos, manatíes, cocodrilos y distintas especies de ballenas. Entre los hallazgos también destaca el registro de dientes de megalodón, además de especies de aves marinas gigantes.
Ese patrimonio es precisamente el que la iniciativa busca transformar en un polo científico y turístico. “Tenemos un patrimonio natural, este patrimonio fósil, y podemos generar un parque paleontológico que se transforme en un motor de desarrollo social, educacional y también económico de la Región de Atacama”, afirma Quilodrán.
La iniciativa, eso sí, no está concebida exclusivamente como un proyecto del Ministerio de Ciencia. El centro y parque paleontológico son impulsados desde el Gobierno Regional de Atacama, a través de la corporación regional, y sus responsables han buscado sumar a distintas reparticiones públicas y actores privados.

Quilodrán señala que han establecido conversaciones con los ministerios de Ciencia, Bienes Nacionales, Educación y Cultura. Al mismo tiempo, buscan que una parte importante del financiamiento provenga del sector privado. Todavía no existe un presupuesto definitivo.
La apuesta también tiene un componente de formación. Junto con la Universidad de Atacama, la corporación abrió este año una carrera que forma licenciados en Ciencias con mención en Paleontología, precisamente con la idea de aumentar la disponibilidad de especialistas en una región donde la actividad minera genera una demanda creciente de estudios y gestión del patrimonio fósil.
Quilodrán sostiene que Chile carece actualmente de un museo dedicado específicamente a la paleontología. El Museo Nacional de Historia Natural, en Santiago, aborda esta disciplina dentro de sus colecciones y exhibiciones, pero el proyecto de Atacama busca crear un espacio especializado que combine exhibición, investigación y trabajo de campo.





