El equipo responsable de la galardonada película NAZA, que detalla las políticas de selección de objetivos del ejército israelí en Gaza y su supuesta aceptación de un elevado número de muertes de civiles, dio a conocer este jueves que habló con más de 100 fuentes con conocimiento de los sistemas militares utilizados en la guerra para su realización.
La revelación hecha por el grupo de productores de The Guardian -diario británico que apoyó su filmación-, encabezado por Harry Davies, nace como una respuesta a un comunicado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que buscaba desacreditar el documental.
Las FDI afirmó, teniendo como base una reseña realizada por uno de sus representantes que asistió a una proyección de NAZA, que en la cinta había “errores sustanciales” y que tenía como base entrevistas con dos docenas de miembros de inteligencia y otras tropas que solo tenían una visión parcial del proceso de aprobación del objetivo militar.
En su refutación a lo revelado en el documental, el Ejército israelí volvió a manifestar que sus reglas de enfrentamiento distinguen explícitamente entre militantes y civiles, y prohíben atacar deliberadamente a estos últimos, al tiempo que exigen a los comandantes que tomen medidas para minimizar los daños a la población civil.
Afirmaciones, que como hicieron notar los productores de la película, han sido cuestionadas durante años por los críticos del accionar del FDI en Gaza.
For the full IDF response to the film “NAZA”: https://t.co/VvbsObvnFA
— Israel Defense Forces (@IDF) October 1, 2026
En su texto, las fuerzas armadas israelíes además reconocieron que utilizaron inteligencia artificial para ayudar a recomendar posibles objetivos en el enclave palestino, pero afirmaron que las decisiones finales sobre los ataques, y el riesgo de bajas civiles, fueron aprobadas por oficiales.
Las FDI también negaron haber aprobado, planeado o llevado a cabo un ataque que previera 500 víctimas civiles en busca de un único objetivo de Hamas.
“La película NAZA presenta una imagen distorsionada, engañosa y poco realista de la planificación de objetivos y los procesos de ataque de las FDI. La narrativa de la película se basa en errores fácticos fundamentales derivados de una representación sesgada y manipuladora”, añade su declaración.
El comunicado de las Fuerzas de Defensa de Israel se produce después de que políticos israelíes buscaran desestimar al documental, cuyo título apunta a un acrónimo militar utilizado eufemísticamente por la inteligencia israelí para indicar el número de civiles que prevé que morirán en un ataque aéreo.
A lo que se suman las amenazas de muerte contra los directores de la película, Yuval Abraham y Rachel Szor, y las peticiones del primer ministro Benjamin Netanyahu para que se les retire ambos la ciudadanía israelí.
La respuesta de los responsables de NAZA
Tras conocerse el comunicado de las FDI, The Guardian, como productor del documental, reveló más detalles sobre cómo el equipo había verificado lo que sus imágenes revelan, lo que implicó numerosas entrevistas con personas con conocimiento de los procesos de selección de objetivos y autorización de las FDI.
“El intento de las FDI de presentar a los 24 participantes en NAZA como oficiales de bajo rango involucrados únicamente en las primeras etapas del proceso de selección de objetivos es falso”, declaró un integrante del grupo liderado por Davies.
Para luego agregar que “entre ellos se incluyen oficiales y soldados que participaron en múltiples etapas del proceso de selección de objetivos en Gaza, incluyendo inteligencia, operaciones y el proceso de autorización final”.

“El proceso de evaluación de la credibilidad de los testimonios fue riguroso. Incluyó documentos clasificados filtrados, una verificación detallada de ataques específicos y la corroboración a través de un grupo más amplio de fuentes periodísticas confidenciales que no aparecieron en cámara en el documental”, apuntaron los realizadores.
De la misma forma, detallaron que “en los últimos tres años, hemos entrevistado conjuntamente a más de 100 fuentes familiarizadas con los sistemas de las FDI utilizados en la guerra de Gaza, incluidos comandantes de alto rango directamente implicados en la autorización de los ataques”.
Terminó señalando que “varias organizaciones de noticias de gran prestigio han confirmado posteriormente el uso por parte de las FDI de sistemas basados en inteligencia artificial en la ofensiva de Gaza y la relajación de las medidas de seguridad para proteger a los civiles, entre ellas The New York Times, The Washington Post y Associated Press".





