Pelucas rosas, trenzas, vestidos y cetros luminosos acompañaron a miles de pequeñas seguidoras de Luli Pampín en la Arena Ciudad de México. Según El Universal, la artista argentina se presentó el domingo con un espectáculo que puso a bailar a los niños y dedicó momentos especiales a los adultos que los acompañaban.

Antes de aparecer como su conocido personaje, la cantante compartió la historia de Lucía Pérez Gerardi. Una proyección narrada con su voz recordó que es la segunda de cinco hermanos y que, a los 12 años, se trasladó con su familia a España. También repasó sus etapas como estudiante, corista, pintora y militar, mientras la timidez mantenía en segundo plano su gusto por cantar.

El nacimiento de su hijo marcó el impulso para crear canciones infantiles. Esa experiencia personal abrió paso a la entrada de Luli Pampín y a “Aram Sam Sam”, uno de los temas que animaron al público a levantarse de sus asientos. El repertorio incluyó además “A mi burro le duele la cabeza”, “Corazón de melón” y “Soy una taza”.

La celebración de sus diez años también reservó espacio para reconocer a los profesores y a las familias. En una secuencia teatral, dos actores representaron las expectativas ante la llegada de un bebé y el paso de los años, desde la infancia hasta la adolescencia.

La escena terminó con un abrazo familiar y la interpretación de “Mamá”, con Luli luciendo un largo velo extendido sobre el escenario. Entre coreografías y recuerdos, el concierto invitó a los padres a detenerse en una idea cercana: sus hijos crecen, aunque las canciones sigan acompañando esa etapa compartida.

Fuente: El Universal. Redacción: Positiva+ Canal.