El Manchester City encara la posibilidad real de ser expulsado de la máxima categoría y perder sus campeonatos de forma retroactiva, situándose ante el peor escenario de sanción en la historia del futbol inglés. Tras el veredicto emitido este martes 29 de septiembre de 2026 por una comisión independiente, las severas medidas punitivas contempladas por el reglamento de la Premier League amenazan de forma directa tanto el legado de la era dorada de los citizens como su permanencia en la élite mundial.

El castigo más simbólico para la afición radica en el retiro de los trofeos obtenidos durante el periodo bajo investigación (de las temporadas 2009/10 a 2017/18) . En esa ventana de nueve años, la escuadra de Manchester conquistó tres campeonatos de la Premier League (2011/12, 2013/14 y 2017/18), una FA Cup y tres Copas de la Liga. Si las autoridades determinan aplicar una sanción retroactiva, estos logros quedarán eliminados por completo de los registros oficiales de la federación.

A corto plazo, el peligro inmediato apunta a una deducción masiva de puntos de tal magnitud que relegaría de forma automática al equipo a los puestos de descenso en la actual campaña regular de la liga. En el extremo más severo del abanico de castigos, la Premier League considera la desvinculación total del club, lo que forzaría su descenso inmediato a las divisiones inferiores del sistema de la EFL.

El sustento del castigo y el espejo de la Juventus

El origen de estas sanciones históricas radica en la resolución oficial que confirmó que el club empleó un esquema de contratos falsos y patrocinios inflados artificialmente por una suma superior a los 900 millones de libras esterlinas, ocultando información financiera clave y negándose a cooperar con los investigadores de la liga.

En el viejo continente existen precedentes de gigantes caídos por castigos administrativos. El espejo más claro es el de la Juventus de Turín en Italia, coloso que en 2006 fue despojado de dos títulos de la Serie A y enviado a la Serie B debido al escándalo del Calciopoli.

Aunque el Manchester City ya anunció que apelará formalmente la resolución antes de la fecha límite fijada para el 2 de octubre, la gravedad del fraude financiero convierte la pérdida de categoría en una realidad latente en el entorno moderno del futbol inglés.