Manchester City se encargó de acallar las críticas tras ser declarados como culpables por delitos financieros en la Premier League. El elenco de los Ciudadanos dejó atrás los rumores, fijó toda su atención en el fútbol y dio una muestra de su jerarquía en su visita a Anfield Road: venció con una goleada de 3-0 a un Liverpool que buscaba venganza (por todos los títulos que les arrebataron en ese periodo) y se mantuvo como el único líder del torneo.
El equipo de Enzo Maresca, a la espera de conocer las sanciones en la resolución del ente que encabeza el balompié inglés, sigue invicto y le saca tres puntos de ventaja al Arsenal, su máximo perseguidor en la tabla.
De las burlas por los 114 cargos a la goleada Citizen
En la antesala del partido, el ambiente estaba caldeado. El veredicto que había declarado culpable al club mancuniano por los 114 delitos de incumplimiento al fair play financiero resonaba fuerte al interior de la afición local, que desplegó pancartas alusivas en los accesos al estadio y al momento de la entrada de los equipos a la cancha. De paso, el cántico “¡Malditos tramposos, ya saben lo que son!" también se escuchaba fuerte y claro a lo largo de todo el encuentro. Anfield Road era un infierno.

La atmósfera se percibía caliente, así como el estilo del Liverpool en la primera mitad. Y es que durante los 45 minutos iniciales, los Reds hegemonizaron el control de la pelota, teniendo como jugador más activo al joven Lewis Koumas, que irrumpía como titular luego de las bajas de Alexander Isak y Cody Gakpo en ofensiva. Además, Dominik Szoboszlai también había quedado al margen por una lesión en los isquiotibiales y el neerlandés Ryan Gravenberch tuvo que asumir su lugar.
Este buen momento de los de Merseyside también se extendió en el arranque del complemento, con remates del mencionado Gravenberch y el argentino Alexis MacAllister que obligaron a la intervención de Gianluigi Donnarumma (48′). No obstante, el curso del duelo cambió a partir del ingreso de un encendido Jérémy Doku, quien fue totalmente diferencial para los Ciudadanos.
El delantero belga, con su rapidez y buena técnica, se convirtió en un problema sin solución para el equipo que dirige el vasco Andoni Iraola. Es más, su participación fue de tal magnitud que sirvió para inclinar la balanza en tres acciones fundamentales. En primer lugar, forzó la expulsión de Gravenberch en los 62′ por una falta de doble amarilla. A partir de ahí, desató el vendaval en las otras dos intervenciones posteriores: asistió a Erling Haaland para la apertura de la cuenta en los 65′ y luego convirtió un golazo al ángulo en los 68′.
Con un Liverpool totalmente entregado, la pesadilla aumentó a contar del minuto 78. Y es que el francés Rayan Cherki anotó otro golazo de alta factura, eludiendo rivales hasta dentro del área. Aquel 3-0 no solo representaba una paliza a domicilio de los Reds, sino que también daba cuenta de que el City parece no sentir el impacto de la discusión por el debate del fair play financiero.
Con esta muestra de fútbol, que también sirve para espantar los rumores, los mancunianos se suben a lo más alto de la Premier League por sexta jornada consecutiva. Poseen 18 puntos de 18 posibles, superando los 15 que tiene el Arsenal de Mikel Arteta. El Liverpool, en tanto, sigue sin despegar en la novena casilla con apenas nueve puntos.





