La mandarina es una fruta que se cosecha durante la temporada de otoño e invierno, por lo que es común comerla en esos días, ya que son más tiernas y su sabor es dulce, cítrico y con un ligero toque ácido.
Pero, ¿sabías que además de estas características, su consumo es ideal porque tiene nutrientes de alta calidad que ayudan a diversas partes del organismo? Si quieres conocer cómo su consumo hará que tu salud pueda verse beneficiada, aquí te lo explicamos.
¿Cuáles son los beneficios de comer mandarinas?
La nutrióloga Tatiana Zanin explica en el portal de divulgación científica Tua Saúde que esta fruta tiene una serie de beneficios gracias a que contiene altos niveles de vitaminas, minerales y otros compuestos.
Cuida la salud del corazón
Al contener fibras como la pectina, la celulosa y la lignina, estas disminuyen la absorción de grasas, por lo que reduce el riesgo de desarrollar aterosclerosis, presión alta, infarto o un derrame cerebral.
Además, por tener un alto contenido de antioxidantes, la mandarina también protege al organismo de los radicales libres para que la salud arterial esté estable y evitar hipertensión arterial.
Reduce el colesterol "malo"
Las fibras que contiene también reduce los niveles del colesterol total y de LDL (conocido como el "malo") en la sangre, lo que previene enfermedades cardiovasculares.
Asimismo, esta fruta es rica en flavonoides, vitamina C y ácido cítrico, antioxidantes que impiden la oxidación de las células de grasas, por lo que disminuye el exceso de colesterol.
Fortalece el sistema inmunológico
La experta señala que la mandarina al tener vitamina C, carotenos y ácido cítrico, previenen la formación de radicales libres y fortalece el sistema inmunológico evitando así la aparición de enfermedades como gripe, resfriado y alergias.
Y al tener una alta cantidad de fibra, la mandarina también es un prebiótico ya que estimula la multiplicación de las bacterias buenas que están en el intestino, las cuales mantienen en buen estado la flora intestinal y minimiza el riesgo de infecciones.
Regula los niveles de glucosa
La mandarina posee un bajo índice glucémico, por lo que regula los niveles de glucosa en la sangre, por lo que evita la resistencia a la insulina y las personas con diabetes tipo 2 la pueden consumir sin el riesgo de tener picos de glucosa.
Actúa como "protector solar"
Esta fruta al tener antioxidantes, como ácido cítrico y carotenos, combaten la a los radicales libres y los rayos ultravioletas del sol que afectan la piel, lo que previene enfermedades como el cáncer de piel y la dermatitis.
Asimismo, la vitamina C ayuda en la formación de colágeno, el cual aporta hidratación y elasticidad a la piel, retrasando la aparición de arrugas, manchas y flacidez.
Trata la anemia
Por ser rica en vitamina C, la mandarina mejora la absorción de hierro, cuyo compuesto trata la anemia, ya que este es esencial para la formación de hemoglobina.
Calma la ansiedad y el estrés
La mandarina puede aprovecharse al máximo, ya que al hacer la cáscara en infusión, reduce los niveles de la hormona cortisol, que es la que provoca el estrés y la ansiedad.
La nutrióloga Zanin señala que se pueden consumir entre 2 a 3 porciones de mandarina al día, lo que equivale entre 160 g a 240 g diarios; asimismo, puedes comerla sola o incorporarlas en recetas como ensaladas, jugos, salsas o postres.
¿Cómo escoger las mandarinas para que salgan jugosa y dulces?
Si después de leer los beneficios, quisieras integrar mandarinas a tus comidas, pero aún no sabes identificar cuando esta fruta está muy madura o sigue verde, aquí te damos unos tips para que los consideres la próxima vez que las compres.
Observa la cáscara
El blog Enséñame Ciencia explica que la cáscara debe estar suave, brillante y debe desprender un olor agradable, ya que es un indicador de que está en el punto de madurez idóneo.
En caso de que tenga manchas, cortes o magulladuras, lo mejor será no comprarla, pues esto es señal de que de que ya no durará mucho e incluso de que puede estar echada a perder.
Compara su tamaño y pésalas
Elige las mandarinas más grandes y pesadas, pues ambos aspectos indica que tienen mucho jugo y que saldrán dulces.
Toca las mandarinas
Si la fruta tiene una textura dura y rugosa es señal de que sigue verde y que posiblemente no tiene jugo; y si sientes que está demasiado blanda, indica que ya se está pudriendo.
Con estos tips comprarás unas mandarinas que podrás comer y más allá de su sabor, le estarás proporcionando a tu cuerpo nutrientes que a su vez beneficiarán tu salud.
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