A Lionel Messi lo recibieron con el Monumental lleno, reconocimiento y el aliento fraternal de su gente; por su parte, a Diego Armando Maradona “le cortaron las piernas”, o al menos eso fue lo que dijo después de su último partido con la Albiceleste ante Nigeria en 1994.
Ambos fueron referentes absolutos de la Albiceleste, portaron la 10 y marcaron una época importante de su generación. Además, conquistaron el tesoro más preciado del futbol internacional: la Copa del Mundo.
La diferencia es que Messi se fue por la puerta grande el martes pasado en el Monumental, mientras que Maradona se despidió de su selección en un auténtico escándalo en Estados Unidos 1994.
El adiós de Maradona en 1994
Tras una extensa preparación física, Diego Armando Maradona fue a la justa mundialista junto a su selección, con la intención de repetir y hasta mejorar el subcampeonato obtenido cuatro años atrás en Italia. En el juego de debut ante Grecia, el mediocampista anotó su último gol con la camiseta Albiceleste; para la segunda jornada, ante Nigeria, los argentinos resolvieron el partido con un marcador de 2-1, pero el final del encuentro dio más de qué hablar que la propia victoria.
Una enfermera ingresó al terreno de juego y se llevó a Maradona al vestuario con la intención de realizarle un examen antidopaje. En ese momento, todo parecía una acción rutinaria, pero horas más tarde se reveló que el futbolista dio positivo a diversas sustancias: efedrina, seudoefedrina, norseudoefedrina y metaefedrina.
Me duele mucho porque me cortan las piernas, me dan por la cabeza en un momento donde uno tiene la posibilidad de resurgir", expresó Maradona al ser sancionado.
Dichas sustancias tienen un efecto importante en el rendimiento deportivo de los atletas, ya que algunas de las ventajas que conlleva su consumo de manera regular son las siguientes: aumento de resistencia, retraso de la fatiga, explosividad muscular y mejora en el intercambio de oxígeno.
Tras el castigo impuesto, ya en el hotel de concentración en Dallas, Diego Armando Maradona expresó su justificación ante los medios de comunicación, donde destacó que consumía frecuentemente un suplemento energético recomendado por su preparador físico, además de un medicamento contra la gripe que adquirió en Estados Unidos. La sanción que impuso la FIFA fue de 15 meses sin posibilidad de participar en ninguna actividad futbolística, nacional o internacional.
Esa desafortunada imagen del Diez abandonando el terreno de juego con la enfermera fue la última vez que Maradona vistió la camiseta de la Selección Argentina. Un año después concluyó su carrera en Boca Juniors, equipo con el que sí tuvo una despedida en la Bombonera y dejó una de las frases más míticas en la historia del futbol mundial.
Yo me equivoque y pague, pero la pelota no se mancha”




