La administración de Donald Trump impuso nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) el viernes 9 de octubre, horas después de que la jurista sudafricana Navi Pillay recibiera el Premio Nobel de la Paz 2026.

La decisión fue anunciada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en medio de las tensiones entre Washington y el organismo judicial.

“El presidente Trump nunca permitirá que el Tribunal Penal Internacional procese a ciudadanos estadounidenses. Prohibiremos las transacciones con este tribunal díscolo, cortando sus recursos y paralizando su capacidad operativa”

Marco Rubio, secretario de Estado

Marco Rubio justificó las medidas al acusar a la CPI de exceder sus competencias y amenazar la soberanía estadounidense, pues cabe recordar que el gobierno de Donald Trump mantiene su rechazo a las investigaciones del tribunal sobre presuntos crímenes de guerra y las órdenes de arresto emitidas contra dirigentes israelíes.

¿Por qué Marco Rubio impuso sanciones contra la CPI?

Las sanciones contra el CPI anunciadas por Marco RUbio, buscan restringir las operaciones de la Corte Penal Internacional mediante limitaciones de acceso al sistema financiero estadounidense y a servicios tecnológicos.

Washington sostiene que el tribunal no tiene autoridad para procesar a ciudadanos estadounidenses, pues Estados Unidos no es miembro de la institución.

La ofensiva también se relaciona con las investigaciones sobre presuntos crímenes cometidos en Afganistán y Gaza, así como con las órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant.

Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos

CPI condena las sanciones de Estados Unidos

La CPI rechazó las medidas y advirtió que representan un ataque al Estado de derecho y buscan obstaculizar la justicia internacional. El organismo, con sede en La Haya, aseguró que continuará cumpliendo su mandato.

El anuncio coincidió con el reconocimiento a Navi Pillay con el Premio Nobel de la Paz 2026 por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos y el derecho internacional, en un momento de creciente presión sobre las instituciones judiciales internacionales.