
Una tienda de productos orgánicos con pasillos rebosantes de alimentos keto, jugos y kéfir en Tijuana ha constituido el último capítulo de en las turbulencias que enfrenta la carrera política de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila. La empresa Vida Orgánica Tijuana, S. de R.L. de C.V., cuyo nombre comercial es Vive Orgánico, fue fundada en 2020 por la mandataria —que entonces era alcaldesa de Mexicali, la capital del Estado—, por su ahora exmarido, Carlos Torres, y el hermano de este, Luis Alberto, así como por otros cuatro accionistas, según consta en su acta constitutiva en el Registro Público del Comercio. Este martes, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos ha sancionado a los hermanos Torres por presuntamente aceptar sobornos del Cartel de Sinaloa para operar en el Estado y a la misma empresa en la que la gobernadora tiene registros como socia por lavar el dinero del crimen organizado. A una consulta de EL PAÍS a través de un portavoz del Gobierno, Ávila ha asegurado que donó el capital que aportó, 15.000 pesos, en acciones a su marido en abril de 2023.




