Fue tal vez el gol más importante del partido para Cruz Azul porque acortó la distancia que comenzaba a hacer amplia ante los Pumas de la UNAM. Pero para Augustín Palavecino, seguramente fue más importante porque le dio la oportunidad de cumplir la promesa a su primogénito.
Un día antes de que se disputara el juego de la fecha 11 entre los Pumas de la UNAM y la Máquina de Cruz Azul, la esposa de Agustín Palavecino grabó el momento en que el jugador cementero le hacía una promesa a Bauti, su pequeño hijo de tres años.
“Papito mañana va a hacer un gol y te lo voy a dedicar”, le advirtió Palavecino a Bauti.
“¿Podrías hacerle con el celular?”, preguntó el pequeño a su padre llevándose la mano al oído, como si fuera hacer una llamada.
Cuando se disputaba el minuto 45 y Pumas ya ganaba 2-0 a Cruz Azul con goles de Junior Dos Santos y César Huerta, Agustín sacó un potente disparo de derecha desde el centro del área a pase de Jorge Rodarte.
El duelo concluyó 3-3, con un mal sabor de boca para los cementeros, que apenas alcanzaron a igualar el marcador pese a jugar con un hombre más por la expulsión del "Chino" Huerta, por doble amonestación.
Sin embargo, la familia Palavecino desde en casa vivió el juego más emotivo en lo que va del torneo.





