En este segundo año de trabajo, que concluyó con el informe pormenorizado desde el epicentro de la Ciudad de México —hablamos del Zócalo—, la presidenta presentó algunos datos. Muchos de ellos, por su magnitud, se resumieron para concretarlos en rasgos fundamentales. De hecho, Sheinbaum mencionó que una de las principales herramientas generadoras de este desarrollo, evidentemente, es la confianza que le han depositado al país. Sobra decir que la estrategia económica lleva años funcionando y operando en las mejores condiciones. Eso, en parte, se lo debemos a los programas definidos como el Plan México y los Polos de Desarrollo. Gracias a ello, al referirnos al capital, empresas extranjeras siguen volteando a ver el territorio nacional para instalar sus compañías de trabajo. Siendo así, podemos decir que estamos destinados a seguir avanzando por el camino de la innovación que, desde luego, se encuentra en el corazón de los cambios de un mundo globalizado. Conviene decir que allí, luego de atestiguar los anuncios que se hicieron en Palacio Nacional, México sigue engrosando su capacidad de dinamismo.
Y ahora que la economía en México está siendo uno de los grandes pilares de desarrollo, no podemos soslayar el anuncio millonario que hizo LEGO el pasado viernes en Palacio Nacional. Quienes son responsables de informar esos detalles, en compañía de la presidenta Sheinbaum, dieron a conocer los pormenores que habrán de capitalizarse en Nuevo León. Fueron, ni más ni menos, 400 millones de dólares los que se aplicarán en los próximos meses. En paralelo, con una labor ardua, veremos que esta expansión, con ajustes, tendrá un esquema de empleos que se generarán y, por ende, el mejoramiento de la calidad de vida. Al influir directamente en esas áreas de oportunidad, los rasgos de desarrollo seguirán aumentando en la medida en que esto vaya aterrizando. A lo anterior podemos agregar el aumento de parques industriales en zonas estratégicas.
Al abrirse este horizonte, viendo la calidad de las compañías y las marcas que invierten, sin duda las empresas saben que la calidad de la obra de las manos mexicanas es altísima. En lo que va de este primer semestre, luego de ponernos a prueba, ratificamos que nuestros proyectos estratégicos caminan ante un hecho sin precedentes. México, por un lado, se afianzó como una de las diez economías más fuertes del mundo y, por otro, rompió récord de inversiones. Desde luego que el panorama estima que esto vaya en ascenso, sobre todo ahora que LEGO dio una importantísima noticia. Siendo francos, esto es mucho más alentador que otros sexenios. Tan solo eso, como motor generador, permite que el Estado tenga más margen de maniobra para operar obra e infraestructura, dado que hablamos de una economía en constante movimiento.
Sobra decir que esa dinámica, organizada y estructurada, es muy fácil de percibir. Me refiero a que esto está en constante movimiento por dos razones fundamentales. Una de ellas, quizá el punto de arranque, es la confianza que genera el gobierno de Claudia Sheinbaum a los inversionistas. Hablamos de algunas variables que son las que propician esa planeación a largo plazo. De hecho, la presidenta ha logrado transmitir esa identidad porque la estrategia de seguridad, a la par de operarse de manera coordinada en las entidades, da plena certeza para que las compañías operen sin sobresaltos. Inclusive, eso ha posibilitado que el ritmo sea más sostenido. Todo eso, ahora que pronto se incorporarán tantos recursos, permitirá contar muy pronto con cifras y estadísticas que nos ayuden a evaluar el impacto positivo. En esta próspera atmósfera, suficiente para caminar a través de los cambios vertiginosos, entramos a un terreno de expansión, mayormente ahora que sale a flote el nombre de una de las compañías de juguetes más sustanciales del mundo: LEGO.





