SEÑOR DIRECTOR:

Este 1 de octubre, Día Internacional de las Personas Mayores, volvimos a escuchar llamados a respetar, cuidar y reconocer a quienes han llegado a la vejez. Todo ello es necesario, pero insuficiente.

Chile envejece aceleradamente y eso exige mucho más que prepararnos en pensiones, salud y cuidados. Debemos preguntarnos también cómo queremos convivir en una sociedad cada vez más longeva.

Necesitamos comunidades que favorezcan la autonomía y la participación, pero también espacios donde distintas generaciones puedan encontrarse, colaborar y aprender unas de otras. La nueva Ley Integral de Personas Mayores constituye un avance, pero los derechos deben traducirse en experiencias cotidianas.

Quizás una mejor forma de conmemorar este día sea dejar de mirar la vejez solo desde sus necesidades y reconocer también su aporte. Prepararnos para vivir más implica también construir una sociedad donde todas las generaciones tengan un lugar y puedan relacionarse entre sí.

Beatriz Urrutia

Directora ejecutiva

Fundación Grandes