Novak Djokovic (11° del ranking ATP) es una anomalía para el deporte. A sus 39 años y tras más de dos meses sin ganar, el serbio rompió todos los pronósticos en Pekín y dio el golpe al eliminar a Alexander Zverev (2°), el gran favorito para quedarse con el certamen, por parciales de 4-6, 6-4 y 6-4, en dos horas y 34 minutos de juego.
Nole borró al alemán y se instaló en las semifinales del Abierto de China, en un partido donde volvió a demostrar su grandeza y que está más vigente que nunca.
Zverev llegó al Diamond Court como el mejor tenista de la temporada, la mejor de su carrera, y el gran favorito en territorio chino. También con la opción de arrebatarle el número uno del escalafón mundial a Jannik Sinner, que ha sufrido una extensa lesión y anunció su ausencia en Shanghái. Para ello, el alemán debía imponerse tanto en Pekín como en el Masters 1000. Sin embargo, se topó con el mejor tenista de todos los tiempos.
Precisamente, Djokovic batió a Sascha en un escenario que le viene bien. Es más, de hecho, nunca ha perdido en Pekín. Nole llegó al partido antecedido por 31 victorias consecutivas en la capital china, aunque sin haber competido desde 2015. Así, puso el 32-0.
Esto le permitió batir otro récord en su laureada carrera. Se convirtió en el tenista con mayor cantidad de triunfos seguidos en un mismo torneo, dejando atrás a Rafael Nadal en Roland Garros.
Pekín le sienta bien
Fue un arranque intenso, con una tensión palpable. Zverev logró quebrar de entrada y dio un aviso de lo que sería el encuentro. No sería sencillo para Djokovic, que en el segundo game protagonizó una discusión con el umpire tras una particular decisión.
Luego de enviar un revés fuera de la pista, Sascha se acercó al juez de silla para señalar que un panel publicitario había cambiado durante su servicio, por lo que pidió repetir un punto. El árbitro accedió tras una decisión de hindrance y desató la furia de Nole: “¿Entonces podemos tener un intercambio de 30 golpes, y después pedir la revisión? Es el cambio de norma más estúpido que he escuchado”, le recriminó.
El partido continuó con un Zverev cada vez más consistente. El alemán terminó por quedarse con el set tras un disputado último game. Sería un reflejo del alza del serbio y de lo que se vendría.
Sascha siguió sacando diferencias con su servicio (19 aces en total), aunque con ambos dejando genialidades como muestra de su tenis. En el noveno game, Djokovic dio su primer golpe. Levantó un punto de quiebre para después ser él quien consiguió el break, cerrando el parcial por 6-4.
En la tercera manga ocurrió una situación similar. El balcánico volvió a salir de una opción de quiebre ante la desesperación de Zverev, que terminó sufriendo por sus errores no forzados que lo llevaron a ceder el game, set y el partido.
Ahora, Djokovic se medirá con Daniil Medvedev (6°) en semifinales. El ruso llega tras haber ganado sus últimos siete encuentros y ser campeón en Hangzhou. Justamente en pista dura es donde más cómodo se siente. Acumula 30 de 39 victorias en la temporada en dicha superficie, siendo el que más ha ganado en el año.
En tanto, la otra semifinal será entre el australiano Alex de Miñaur (10°) y el polaco Hubert Hurkacz (39°).




