Mauricio Tabe lanzó un reclamo por las restricciones tomadas en Los Pinos tras la decapitación de la estatua de Felipe Calderón, ocurrida el miércoles 30 de septiembre de 2026.
“Vine a ver la estatua en el Paseo de los Expresidentes. Con la novedad de que ya no se puede pasar. Ayer sí pudieron pasar quienes vinieron a hacer la destrucción”.
Mauricio Tabe, alcalde de Miguel Hidalgo
En un video, el alcalde de Miguel Hidalgo señaló que, mientras hoy el público no puede acceder a la Calzada de los Presidentes, el día de los destrozos no hubo ningún obstáculo para los manifestantes.
En opinión de Mauricio Tabe, es evidente que los responsables de decapitar la estatua de Felipe Calderón tenían permiso del gobierno, pues, aseguró, la zona está resguardada por la policía y Guardia Nacional.
Fui a la Calzada de los Presidentes en Los Pinos y no me dejaron pasar.🙄
— Mauricio Tabe Echartea (@mauriciotabe) October 1, 2026
Hoy hasta estaba la Guardia Nacional, pero ayer… ni sus luces.
Lo que hicieron con la estatua de @FelipeCalderon los retrata de cuerpo completo: este gobierno de cuarta vive resentido y sigue… pic.twitter.com/1pA2cTHndk
Mauricio Tabe culpa al gobierno de permitir la decapitación de la estatua de Felipe Calderón
La tarde del 30 de septiembre, un grupo de extrabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro e integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas, ingresaron al Paseo de los Expresidentes.
En el lugar, algunos de los inconformes comenzaron a vandalizar la estatua de Felipe Calderón hasta decapitarla, como rechazo al decreto de extinción de la compañía eléctrica emitido durante su sexenio en 2009.
Al respecto, el alcalde Mauricio Tabe condenó las manifestaciones violentas y culpó al actual gobierno de haber permitido y alentado la destrucción de la estatua.
“Tenían conocimiento de que venían, sabían perfectamente lo que iban a hacer y los dejaron”.
Mauricio Tabe, alcalde de Miguel Hidalgo
Estatua de Felipe Calderón llevaba 306 días en el piso al momento de ser decapitada
En su mensaje, el alcalde Mauricio Tabe reprochó al gobierno capitalino por no haber restaurado la estatua que llevaba tiempo tirada luego de caerle un árbol encima. “No sé qué tanto les cuesta restablecer una estatua”, dijo.
La estatua estuvo exactamente 306 días seguidos en el suelo antes de ser decapitada, pues el 25 de julio de 2025 un árbol colapsó debido a fuertes lluvias y derribó por primera vez la escultura de su pedestal.
El 28 de noviembre de 2025, las autoridades devolvieron la estatua al lugar, pero en vez de reinstalarla en su base, la dejaron tirada en el suelo, sobre la tierra y el lodo.






