¿Es necesaria la regulación de la IA ante la evolución de la desinformación electoral?

¿Qué es más peligroso para una democracia: una mentira escandalosa o una que parece broma?

Dos casos recientes demuestran la evolución de la desinformación electoral.

La manipulación efectiva ya no requiere ser espectacular, sino operar sutilmente sobre canales verbales y no verbales.

La inteligencia artificial ha agilizado este proceso.

Italia: un escote, un blog y ningún culpable

A días de una elección en Reggio Calabria (sur de Italia), Roberto Vannacci (Futuro Nazionale) difundió una imagen alterada con IA de Matilde Siracusano (Forza Italia).

La modificación reemplazó la vestimenta original por un pronunciado escote.

Esta hiper sexualización mediante la IA explota normas no verbales de género para degradar la imagen pública y la credibilidad política de la candidata.

Vannacci se desligó por medio de declaraciones escritas, aduciendo que provenía de un blog satírico.

Sin embargo, se trata de un recurso clásico de descalificación política por medio de la alteración con IA de la imagen pública.

Además, es una forma de comunicación no verbal eficaz porque activa juicios sociales sin necesidad de formular una acusación directa.

Italia cuenta con leyes contra los deepfakes (contenidos falsos impulsados por la IA), pero la sanción tardará meses.

El impacto de la señalización no verbal es inmediato; el castigo, extemporáneo.

La Virgen y los jueces

En Brasil, circuló el rumor de que Flávio Bolsonaro le quitaría a la Virgen de Aparecida su título de patrona del país.

El uso de estas imágenes apela directamente a los símbolos no verbales del ritual religioso y al apego emocional del electorado.

La Virgen funciona como un recurso no verbal poderoso, que evoca identidad y pertenencia a un grupo social.

La justicia electoral ordenó retirar los contenidos, pero un ministro revirtió la medida amparándose en la libertad de expresión. Un segundo ministro anuló la decisión del primero.

La tensión institucional y la falta de un plano de expresión unificado minan la certidumbre jurídica.

Además, plantean la necesidad de regulación de la IA frente a esta nueva construcción de códigos no verbales.

Tendencias que ya llegaron

Este escenario refleja tres tendencias principales:

Manipulación de baja intensidad: intervenciones sutiles que operan como microseñales no verbales satíricas, eludiendo filtros normativos, mientras minan la imagen del adversario político.

Traslado de responsabilidad: difuminar a los responsables mediante plataformas anónimas para evitar la atribución del acto comunicativo.

Ataques a la identidad: enfoque en canales no verbales profundos como el cuerpo de la mujer (apariencia física) o la fe (simbolismo cultural).

Errores institucionales y la impunidad del difusor

Italia demuestra una reacción tardía.

La vía penal no contrarresta el efecto primario de la imagen visual.

Brasil exhibe una reacción rápida, pero incoherente.

Además, la falta de criterios congruentes en la comunicación no verbal institucional (mensajes judiciales contradictorios) destruye la confianza ciudadana.

Ambos casos confirman que argumentar “solo lo reenvié” exime de responsabilidad, permitiendo que mentiras pequeñas y aparentemente inofensivas alteren la percepción pública sin filtro alguno.

Este contenido es responsabilidad de Cisne Negro y no forma parte del contenido editorial de EL UNIVERSAL.