En la noche del martes, la Selección cerrará una atribulada gira por Norteamérica. Luego de las derrotas con Canadá y Estados Unidos, respectivamente, la Roja de Nicolás Córdova chocará con México, en Los Angeles. Después de cinco años, Chile enfrentará a los aztecas. En diciembre de 2021, el equipo nacional, dirigido por Martín Lasarte, igualó 2-2 en Austin, Texas.

Tal como sucede con muchos participantes del último Mundial, la selección mexicana vive un nuevo ciclo. El ingrediente adicional es que se trata de un proceso con otro entrenador. Se sabía que la etapa de Javier Aguirre culminaba tras la Copa del Mundo, teniendo en el mismo cuerpo técnico a su reemplazante. El histórico Rafael Márquez fue el elegido para reemplazar al Vasco, que ahora asumió en el Valencia de España. El exzaguero del Monaco y el Barcelona fue ayudante de Aguirre y desde esta fecha FIFA dio un paso adelante.

En esta ventana internacional lleva tres amistosos. Aún no gana. Primero, fue un empate 1-1 con Colombia. Luego se dio el mismo resultado, contra Perú. Este sábado, cayó rotundamente 3-0 con Estados Unidos, su “archirrival” de confederación, en un juego marcado por los errores defensivos que derivaron en los goles.

El cuerpo técnico de Márquez tiene a Andrés Guardado como uno de sus ayudantes (mundialista y expupilo de Manuel Pellegrini en el Betis), y a Xabier Mancisidor de preparador de arqueros (trabajó con Claudio Bravo en la Real Sociedad y el Manchester City). No obstante, hay un rostro más conocido para estos lados. Se trata del español Juan Manuel Lillo, con un fugaz paso por la Roja, quien llegó para ocupar el cargo de primer asistente.

Mentor de Guardiola y ayudante de Sampaoli

Oriundo de Tolosa, Guipúzcoa (País Vasco), es considerado como un mentor de entrenadores, por sus conceptos e ideario futbolístico. Es quien le aporta los galones al cuerpo técnico de México, toda vez que la experiencia previa de Rafa Márquez solo se concentraba en categorías inferiores (pasó por la filial del Barcelona, por ejemplo). “Voy a tener el respaldo de Juanma, que tiene una gran experiencia, gran trayectoria”, dijo el exdefensa.

Existe una amistad de larga data entre ambos, aunque nunca coincidieron en algún club. Años después, según indica la prensa local, se reunieron en Madrid y Márquez lo invitó a participar en su proyecto como seleccionador. Lo eleva como un “filósofo del fútbol”, por su capacidad de interpretar el juego.

Por algo se le conoce como el mentor de Pep Guardiola. La relación entre ambos surgió precisamente en México. Fue Lillo quien llevó al catalán a Dorados de Sinaloa, donde estaba dirigiendo, en 2006. Pep aceptó el llamado porque necesitaba “ver lo que no podía ver” antes de comenzar su carrera como técnico. Justamente, Guardiola estaba haciendo el curso de entrenador cuando llegó la llamada de Lillo. Recientemente, trabajaron juntos en el Manchester City.

Juanma Lillo junto a Jorge Sampaoli observando un partido del fútbol local en el antiguo San Carlos de Apoquindo, a fines de 2015.

Además de dirigir en su país y en México, Juanma Lillo pasó por Colombia, Japón, China y Qatar. Eso sí, su palmarés personal es más nutrido siendo asistente. Esta labor lo trajo a Chile. A fines de 2015, se unió al cuerpo técnico de Jorge Sampaoli en la selección chilena, para ocupar el lugar que había dejado Sebastián Beccacece, cuyo futuro próximo lo iba a instalar como DT de la U. Inicialmente, el español llegó a Juan Pinto Durán como invitado para supervisar las divisiones inferiores de la Roja. Tenía el rótulo de “asesor”.

Fue breve la permanencia de Lillo en la Selección. Porque Sampaoli dejó la banca de Chile en enero de 2016, cuando las Eliminatorias hacia Rusia 2018 ya habían comenzado. El casildense deseaba irse y entró en conflicto con la ANFP que encabezaba Arturo Salah, por el término del contrato. Fue en ese contexto cuando el DT declaró que se sentía un “rehén”. La dupla Sampaoli - Lillo se mantuvo cuando el argentino dirigió por primera vez al Sevilla, para la temporada 2016-2017.

A fines de 2015, durante una charla en Argentina, el estratega español fue consultado sobre si la Roja era la mejor selección de Sudamérica en ese instante (post Copa América). Contestó que “es la que más intenta aumentar la probabilidad para ganar. La que más utiliza el reglamento para intentar ganar. No solo de Sudamérica. La ubico, a nivel mundial, junto con Alemania y España”, contestó. Claro, el Equipo de Todos transitaba por momentos diametralmente opuestos a los actuales.