Las opciones matemáticas de campeonato de George Russell de por si son complicadas, pero ahora podrían sufrir un nuevo golpe luego de que Mercedes tenga que usar una nueva unidad de potencia para la carrera del Gran Premio de Singapur, uno de los circuitos más complicados en cuanto adelantamientos.
El abandono sufrido tras el auto de seguridad en el trazado de Sepang en el denominado Gran Premio de Bahréin debido a una falla del motor —la segunda en la campaña para el británico tras el GP de Canadá— obligó al equipo a reestructurar la asignación de componentes en el monoplaza W17.
Un portavoz de la escudería confirmó que Russell estrenaría elementos en Marina Bay, lo que detonará la sanción para la carrera dominical esto según reporta Racingnews365.
Una de las grandes dudas que tiene Mercedes es si usarán el motor ADUO, originalmente programada para el Gran Premio de Estados Unidos en Austin, o si montará una unidad con las especificaciones actuales. De acelerar la introducción de la nueva versión en Singapur, Mercedes evitaría un doble castigo en la recta final del calendario ya que proporcionaría a Russell la más reciente actualización.
La sanción se aplicará exclusivamente en la carrera larga del domingo, por lo que Russell podrá largar la prueba Sprint desde la posición en la que clasifique. Sin embargo, remontar en las estrechas calles de Marina Bay representa un reto monumental en comparación con lo logrado por su compañero Kimi Antonelli, quien remontó desde el puesto 19 para ganar en Monza tras cambiar componentes. El trazado callejero de Singapur no permite muchos adelantamientos en pista y, en ocasiones, la carrera se vuelve una procesión.
Actualmente, Antonelli tiene 84 puntos de ventaja sobre Russell.




