La primera jornada de la reunión de ministros de Comercio del G20 se realizó bajo la sombra de los aranceles de Donald Trump. La cumbre en Milwaukee (Estados Unidos), que reúne a los representantes de las principales economías del mundo, supone para México una oportunidad para afianzar al país en las cadenas globales de valor. La agenda de la delegación mexicana, encabezada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, también busca elevar las exportaciones mexicanas, estrechar lazos comerciales con otros socios, además de EE UU, y amarrar nuevas inversiones en sectores como el automotriz, el farmacéutico y el siderúrgico. Los réditos que consiga México serán clave en un entorno incierto por la guerra arancelaria de Washington y el incierto futuro del TMEC.

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