El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, defendió la decisión de Chile de sumarse al Escudo de las Américas y aseguró que existen indicios sobre la presencia en el país de integrantes de organizaciones criminales internacionales.
El Gobierno confirmó su incorporación después de la participación del presidente José Antonio Kast en la Asamblea General de las Naciones Unidas, realizada en Nueva York. La iniciativa, promovida por Estados Unidos, busca coordinar acciones políticas, económicas y de seguridad contra el crimen organizado y el terrorismo.
“Lo que han firmado estos 15 países es la intención de avanzar en la cooperación mutua para combatir el crimen organizado y el terrorismo, en aspectos de defensa de la soberanía, economía y seguridad, pero siempre teniendo como enemigo o adversario al crimen organizado y el terrorismo”, explicó Arrau.
El secretario de Estado aseguró que “en esa declaración de intención se señala explícitamente que se respetarán todas las leyes locales. En particular, el trabajo se enfocará primero en 15 organizaciones de crimen organizado que aparecen detalladas, algunas de las cuales ya tienen una presencia menor o mayor en nuestro país”.
Según Arrau, uno de los principales objetivos será fortalecer el intercambio de antecedentes entre los Estados y ampliar la cooperación en materias de inteligencia policial.
“Esto se trata precisamente de intercambiar información. Mucho de eso ya se hace en Chile, un país que quizás tiene un grado de desarrollo mayor que otros países de Latinoamérica, pero también se puede avanzar en cooperación y en otras materias de inteligencia policial que hoy no se están trabajando con la profundidad necesaria”, sostuvo.
“Chile sintió que estaba inmune, pero no lo estamos”
El ministro advirtió que el avance de estas organizaciones en el territorio nacional no es un fenómeno reciente y llamó a enfrentar la situación como un problema de Estado.
“Quizás Chile sintió que estaba inmune a esto, pero no lo estamos. Ya llevamos muchos años con el crimen organizado corrompiendo instituciones públicas, perforando nuestras fronteras y extorsionando mediante secuestros”, declaró.
“Por tanto, llegó la hora de enfrentarlo realmente como un problema país, dejar de creer que somos inmunes y hacer todo lo posible para combatirlo, sin ceder soberanía ni ninguna de las cosas que se han tratado de instalar”, agregó.
Consultado por la eventual presencia en Chile del Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa, Arrau afirmó que existen investigaciones sobre integrantes de algunas de las agrupaciones incluidas en el acuerdo.
“Hay investigaciones que han señalado que existen integrantes de algunas de esas 15 organizaciones criminales en Chile. No de todas, porque en algunas no hay indicios, pero en otras sí existen antecedentes de que han tenido presencia en el país”, señaló.
El ministro precisó que los antecedentes disponibles no permiten afirmar que estas estructuras estén operando de manera extendida, aunque calificó las señales conocidas como preocupantes.
“Quizás no han desarrollado operaciones muy extensas, pero sí han sido identificados en ciertos intercambios. Son indicios que nos tienen que preocupar muchísimo”, manifestó.
“No quisiera que ese tipo de organizaciones ya estuviera operando a escala masiva, pero sí hay algunas de las que aparecen ahí que han actuado en el país. No las voy a detallar por ciertas razones, pero existen indicios de su presencia en Chile”, concluyó.





