La Fiscalía de Rancagua, junto a la Policía de Investigaciones (PDI), realiza durante este martes nuevas diligencias al interior de la Catedral de la ciudad, en el marco de una investigación por una presunta exhumación ilegal de osamentas humanas.
El caso se originó tras el hallazgo de restos óseos durante las obras de remodelación del templo, trabajos que comenzaron en 2025.
Según una denuncia presentada por trabajadores, las osamentas no habrían sido informadas oportunamente al Ministerio Público y posteriormente habrían sido retiradas y enterradas nuevamente.

Entre los restos encontrados se mencionan dientes, partes de un cráneo y huesos largos. La Fiscalía busca establecer ahora las circunstancias exactas del hallazgo, además de determinar la antigüedad y eventual interés criminal o arqueológico de las osamentas.
La investigación también considera la versión entregada por trabajadores, quienes denunciaron que habrían recibido advertencias relacionadas con sus puestos de trabajo si comunicaban lo ocurrido. El Arzobispado de Rancagua, en tanto, descartó estas acusaciones y aseguró que desde la Iglesia no se ordenó exhumar ni volver a enterrar restos humanos.
Por ahora, no existe información oficial que determine a quién pertenecen los restos ni cuándo fueron enterrados. Una de las hipótesis apunta a un posible origen histórico, considerando que el sector donde se encuentra la Catedral está vinculado con episodios históricos como la Batalla de Rancagua.
Las diligencias de la PDI deberán establecer si las osamentas corresponden a un hallazgo de interés arqueológico o si existe algún elemento de carácter criminal.





