Calles con bolsas acumuladas, malos olores y aparición de ratones es el escenario que denuncian vecinos de Coronel, en la Región del Biobío, debido a la interrupción del servicio de recolección de residuos domiciliarios.

En algunos sectores de la comuna, los habitantes aseguran que llevan cerca de 10 días sin que pasen los camiones recolectores, situación que ha provocado la acumulación de basura en distintos puntos y aumentado la preocupación por sus posibles consecuencias sanitarias.

El problema se originó tras la suspensión del servicio que prestaba la empresa Solo Verde, que contaba con cerca de 200 trabajadores y una flota de 15 camiones que recorrían habitualmente la comuna tres veces por semana.

“Llevamos más de 10 días que no se hace un retiro de la basura domiciliaria. Hay montañas de basura, ya están apareciendo los ratones, los mosquitos”, denunció a Radio ADN Leonidas Romero, exdiputado, exalcalde y exconcejal de Coronel.

El exalcalde advirtió además por las condiciones que podrían generarse durante los próximos días. “Una vez que pase el agua, el mal tiempo, va a llegar el sol, la calor, los olores no se van a soportar, entonces estamos acercándonos peligrosamente a una emergencia sanitaria”, afirmó.

Municipio busca solución temporal

La crisis se produjo luego de que Solo Verde fuera desalojada con apoyo de la fuerza pública de sus dependencias en el Parque Industrial de Coronel, en medio de una deuda por el pago del arriendo.

A esto se suma el conflicto laboral al interior de la empresa. Durante esta semana, trabajadores llegaron hasta la Inspección del Trabajo para denunciar el no pago de remuneraciones y finiquitos.

Frente a la emergencia, el municipio informó que está gestionando el término anticipado del contrato con Solo Verde y decidió implementar una solución transitoria. Para ello, contrató seis camiones de la empresa Starco, que realizarán labores de recolección durante los próximos 10 días, con un costo cercano a los $30 millones.

El alcalde de Coronel, Boris Chamorro, explicó que se trata de una medida de emergencia mientras se resuelve la situación contractual con la empresa que prestaba el servicio.

Hemos contratado seis camiones recolectores de residuos, una dotación menor de personal, tanto de aseo como de barrenderos, porque entendemos que es una situación de emergencia ante la contingencia de la paralización de los trabajadores”, señaló.

Mientras el municipio intenta normalizar el retiro, la Seremi de Salud del Biobío ya fue informada de la situación y solicitó antecedentes para evaluar el escenario y determinar las acciones que correspondan.

La principal preocupación ahora está puesta en la cantidad de residuos acumulados y en cuánto demorará la comuna en recuperar la frecuencia habitual de recolección, antes de que el problema pueda derivar en una emergencia sanitaria.