Un año después de los trabajos de restauración del Monumento a la Raza, ubicado en el cruce de las avenidas Insurgentes y Circuito Interior, ya no hay tapiales que impidan el acceso al público, por lo que vecinos y visitantes de la zona aprovechan para pasear a sus mascotas y recorrer el lugar, pero en la zona hay un campamento de personas en situación de calle y la estructura tiene dos pintas con aerosoles.
En un recorrido realizado por EL UNIVERSAL, este diario, se observó que algunas personas aprovecharon las fuentes fuera de funcionamiento para jugar con sus mascotas en medio de los charcos de agua.
En el perímetro del monumento también se observaron varias coladeras sin tapa y un registro de infraestructura hidráulica, en cuyo interior había basura y ropa.
Mario, vecino de la zona desde hace casi una década, comentó que no ha visto funcionar las fuentes en casi seis años, pues acude regularmente al monumento para pasear a su mascota.
“Me acuerdo cuando taparon todo porque estaban haciendo trabajos de rehabilitación; ya quitaron las tablas y puedes pasar. Sí vienen a hacer mantenimiento, le calculo que una vez por mes”, refirió.
Agregó que, desde que recuerda, las personas en situación de calle han permanecido en la zona, sobre todo en el área de juegos infantiles, ubicada a unos metros del monumento histórico. Aunque hay un campamento pequeño, Mario mencionó que últimamente ha disminuido el número de personas en situación vulnerable.
Salvador, otro vecino, comentó que el sitio quedó en buenas condiciones después de los trabajos de rehabilitación, pero insistió en que el mantenimiento puede mejorar.
El 8 de julio de 2025, EL UNIVERSAL publicó que habían terminados los trbajos de remozamiento del monumento. Este diario buscó a la Secretaría de Metrópolis, pero no se obtuvo respuesta al cierre de esta edición.
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