El cine mexicano de animación hizo historia en los Premios Ariel. Soy Frankelda, película dirigida por los hermanos Arturo y Roy Ambriz Rendón, obtuvo el premio a Mejor Largometraje de Animación durante la edición 68 de la ceremonia.

El reconocimiento tiene un detalle que lo hace todavía más importante, se trata del primer largometraje mexicano realizado en stop-motion que gana esta categoría.

Los directores subieron al escenario de los Estudios Churubusco para recibir la estatuilla y, además de agradecer al equipo que hizo posible la película, tuvieron palabras especiales para Guillermo del Toro, quien estuvo cerca del proyecto desde sus primeras etapas.

Muchas gracias a Guillermo del Toro por su amistad y guía, expresaron los realizadores.

El cineasta mexicano se convirtió así en una de las figuras mencionadas durante una noche que terminó con Frankelda como una de las historias más importantes de la animación nacional.

Una película hecha a mano que tardó tres años

Detrás del triunfo de Soy Frankelda hay un trabajo que comenzó mucho antes de que la película llegara a los cines.

El proyecto fue desarrollado durante aproximadamente tres años por Cinema Fantasma, estudio fundado por los hermanos Ambriz. Para llevar la historia a la pantalla se construyeron más de 200 marionetas y 60 sets, todos de manera artesanal.

La producción no recurrió a pantallas verdes para crear sus escenarios. En su lugar, los integrantes del estudio trabajaron directamente con los elementos físicos que aparecen en la película.

En algunas jornadas llegaron a participar más de 100 creativos, entre artistas, animadores y especialistas que fueron dando movimiento a los personajes cuadro por cuadro.

Ese proceso terminó convirtiéndose en uno de los puntos que distinguen a Soy Frankelda, una película que apuesta por una técnica que requiere paciencia y mucho trabajo manual.

¿De qué trata 'Soy Frankelda'?

La historia está ambientada en el México del siglo XIX y tiene como protagonista a Francisca, una joven escritora que intenta hacerse escuchar en una sociedad que no toma en serio sus historias de terror.

Después de verse obligada a guardar silencio, Francisca termina entrando en un mundo relacionado con sus propios relatos y pesadillas: el Topus Terrentus.

Ahí adopta el nombre de Frankelda y conoce a Herneval, un príncipe atrapado entre los sueños y las pesadillas.

Juntos deberán enfrentarse a Procustes, un personaje que busca apropiarse de las historias de Francisca para conservar su posición dentro de ese extraño universo.

La película combina así el terror, la fantasía y la animación stop-motion con una historia sobre una mujer que busca recuperar su propia voz.

Guillermo del Toro apoyó el proyecto desde el inicio

La relación de Guillermo del Toro con Frankelda comenzó desde las primeras etapas de la producción. El cineasta respaldó el trabajo de los hermanos Ambriz y se convirtió en una figura cercana al desarrollo del proyecto.

La película incluso tuvo un origen distinto al que terminó teniendo. Primero fue pensada como un especial de 30 minutos para HBO Max, pero posteriormente la historia creció hasta convertirse en un largometraje.

El apoyo de Del Toro también ha sido público. El director de El laberinto del fauno ha descrito el trabajo de Cinema Fantasma como un importante paso para la animación stop-motion mexicana.

Ahora, con el Ariel en sus manos, los hermanos Ambriz tienen un nuevo reconocimiento para una producción que también ha recorrido festivales fuera de México.

Soy Frankelda llegó a los cines mexicanos el 23 de octubre de 2025 y posteriormente Netflix adquirió los derechos para su estreno mundial en streaming.

Su recorrido también incluye una Mención Especial del Jurado en el Fantasia International Film Festival, además de nominaciones en los Premios Annie y los Premios Platino.

El Ariel, sin embargo, representa algo distinto: el reconocimiento de la principal industria cinematográfica mexicana a una película que apostó por hacer animación de una manera artesanal.

Y esta vez, Frankelda no solo se llevó una estatuilla. También abrió un capítulo nuevo para el stop-motion mexicano.