Peter May, escritor escocés reconocido internacionalmente por “La isla de los cazadores de pájaros” y su serie ambientada en la isla de Lewis, murió a los 74 años, confirmó este lunes su editorial francesa Rouergue. El autor residía desde hacía varios años en Francia y también había adoptado la nacionalidad de ese país.
"Peter May era un hombre de una sensibilidad a flor de piel, profundamente empático, atento, de una infinita bondad", indicó la editorial Rouergue en un comunicado, rindiendo homenaje a la memoria de un "hombre inmensamente creativo".
May, cuya trayectoria profesional empezó en el periodismo y como guionista de series para la BBC, fue autor de una treintena de novelas, entre ellas "La isla de los cazadores de pájaros", el primer volumen de su serie sobre la isla de Lewis, en Escocia, de la que se vendieron tres millones de ejemplares en todo el mundo.
Esta obra, que lo catapultó a la fama, apareció primero en su traducción francesa en 2010 en Rouergue, ya que ningún editor en inglés quiso publicarla.
"En 'La isla de los cazadores de pájaros' está todo: personajes magníficos, paisajes sobrecogedores (…), Peter quizá se adelantó a la ola escandinava que va en esta misma línea", declaró a AFP en 2023 Danielle Dastugue, fundadora de la editorial francesa.
¿Quién fue Peter May?
Nacido en Glasgow el 20 de diciembre de 1951, May publicó su primer libro a los 26 años. Expulsado de su instituto en la década de 1960 por su carácter demasiado rebelde, soñaba con ser escritor.
Tras empezar como periodista, creó dos series para la BBC y luego coescribió y produjo "Machair", que transcurre en la isla de Lewis, al noroeste de Escocia.
En 1996, dejó la televisión e inició una saga de novelas policíacas ambientadas en China.
Con la serie de historias centradas en la isla de Lewis ("La isla de los cazadores de pájaros", "El hombre sin pasado", "El último peón"), alcanzó el éxito crítico y comercial a escala internacional.
El autor escocés, que vivía en la región francesa del Lot y había tomado la nacionalidad gala, también era un apasionado de la música y "consagraba la mayor parte de su tiempo, en estos últimos años, a tocar, escribir y componer canciones", apuntó su editorial.
Con información de AFP.




