Ya han fallecido cuatro belugas y un delfín trasladados a distintos acuarios tras el cierre en 2024 del parque acuático Marineland, en Ontario (Canadá): no han conseguido sobrevivir en sus nuevos hogares. La beluga Jelly Bean y el delfín Echo fallecieron en el Oceanogràfic de Valencia. Las otras tres belugas, Osiris, Peekachu y Rain, murieron en el Shedd Aquarium de Chicago. Sobre el grupo de cetáceos de Marineland, donde vivían unas 30 belugas, llegó a planear la amenaza del sacrificio, una opción que el Gobierno canadiense descartó el pasado enero. La alternativa fue reubicar en parques de otros países a unos animales que ya presentaban en Marineland un estado de salud delicado. El proceso implicaba, además, largos traslados, con el consiguiente estrés, y la adaptación a nuevos entornos para una especie especialmente ligada a su grupo social.

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