Margaret Hamilton, que dirigió el desarrollo del sistema informático a bordo del programa lunar Apolo de la NASA, falleció a los 90 años en Cambridge, Massachusetts, según informó el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).
La prestigiosa universidad calificó a Hamilton —que formó parte de la institución desde 1959 hasta mediados de la década de 1970— como una “pionera de la computación” y, asimismo, confirmó que su deceso ocurrió el pasado 30 de septiembre.
“Decir que Margaret Hamilton fue una pionera, o que se adelantó a su tiempo, sería una exagerada subestimación”, expresó Olivier de Weck, jefe del Departamento de Aeronáutica y Astronáutica del MIT.
“Fue una ingeniera de software cuando ese campo estaba en su infancia, y no solo desarrolló código avanzado por sí misma, sino que también lideró un equipo que utilizó esa tecnología en ciernes para desarrollar uno de los sistemas más complejos que la humanidad había logrado hasta entonces”, agregó Weck.
Por su parte, el jefe de la NASA, Jared Isaacman, destacó en X que Hamilton hizo posible “los primeros viajes de la humanidad a la Luna”, transformando la exploración espacial.
El código que salvó el alunizaje del Apolo 11
Uno de los momentos más icónicos en la historia espacial ocurrió el 20 de julio de 1969, tres minutos antes de que el módulo lunar Eagle aterrizara en la Luna.
En la cabina se activaron las alarmas de sobrecarga “1202” y “1201”.
Mientras el Control de Misión en Houston evaluaba abortar el alunizaje, el software diseñado por Hamilton intervino con éxito.
Gracias al sistema de programación por prioridades ideado por su equipo, la computadora descartó automáticamente las tareas secundarias del radar para concentrarse en las operaciones críticas del aterrizaje. Confiando en el código de Hamilton, la NASA dio la orden de continuar, permitiendo a Neil Armstrong y Buzz Aldrin hacer historia.
Creadora del término “Ingeniería de Software”
En una época en que la programación era vista como una labor secundaria frente al hardware, Hamilton acuñó el término “ingeniería de software” (software engineering) para otorgar a esta disciplina el mismo rigor metodológico y amplio respeto que a las ciencias tradicionales.
Como directora en el MIT lideró a más de 400 personas en los programas de los módulos lunar y de mando, convirtiéndose además en un referente para las mujeres en la ciencia.
Nacida en Indiana en 1936, inició su carrera programando modelos meteorológicos en el MIT antes de unirse al proyecto Apolo. Tras su paso por la NASA, fundó las empresas Higher Order Software y Hamilton Technologies.
En 2016, el presidente Barack Obama le entregó la Medalla Presidencial de la Libertad, consagrando su nombre en la historia de la tecnología.




