El gobierno de Nicaragua rechazó a Natasha Franceschi como nueva embajadora de Estados Unidos en el país, hecho que elevó nuevamente la tensión diplomática entre Managua y Washington.

El rechazo fue confirmado por el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, durante la reunión de consulta de ministros de Relaciones Exteriores de la Organización de los Estados Americanos (OEA), celebrada este viernes para abordar la situación nicaragüense.

Murillo y Ortega han cerrado constantemente la puerta al diálogo productivo. Justo ayer, rechazaron a nuestra altamente calificada embajadora, lo que demuestra su falta de diplomacia", expresó el subsecretario del Departamento de Estado, Christopher Landau.

Landau acusó al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo de cerrar las vías de diálogo y calificó el rechazo a Franceschi como una muestra de falta de disposición diplomática.

Franceschi había sido confirmada por el Senado de Estados Unidos el 30 de septiembre. Su designación buscaba cubrir una representación diplomática que permanece sin embajador estadounidense en Managua desde 2023.

OEA exige cambios a Nicaragua

La disputa diplomática ocurrió mientras la OEA aprobó una resolución en la que pide a las autoridades nicaragüenses liberar a las personas detenidas por motivos políticos, restablecer las libertades civiles y crear condiciones para la celebración de elecciones justas.

El documento contempla además la creación de un grupo encargado de dar seguimiento a la situación y formular recomendaciones sobre posibles acciones, entre ellas exigir información sobre el paradero de personas víctimas de desapariciones forzadas.

Durante el encuentro, Landau sostuvo que la crisis política nicaragüense tiene implicaciones para el resto del continente. También cuestionó los vínculos de Managua con servicios de seguridad de países externos al hemisferio.

Sin embargo, los gobiernos participantes no mantuvieron una posición idéntica sobre el alcance de la situación. De acuerdo con Reuters, mientras Estados Unidos y otros gobiernos presionaron por un lenguaje más contundente, países como Brasil cuestionaron que Nicaragua fuera considerada una amenaza para la seguridad regional.

Nicaragua abandonó formalmente la OEA en 2023 y mantiene acuerdos de cooperación en materia de seguridad con Rusia y China. La organización regional continúa examinando la situación del país a través de sus mecanismos diplomáticos y de derechos humanos.