Nueva York.- El depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas que les imputó la Fiscalía de Estados Unidos la semana pasada, durante una audiencia ante el juez federal Alvin Hellerstein en Nueva York.
La comparecencia abordó los cargos incluidos en la acusación actualizada contra ambos, que también extendió a Flores la imputación por conspiración para cometer narcoterrorismo, hasta entonces dirigida únicamente contra Maduro.
A través de un intérprete, Maduro dijo: "Rechazo este documento en su totalidad, con todas sus falsas acusaciones y alegaciones".
El juez fijó para el 17 de diciembre la vista oral sobre los cargos de tráfico de drogas que se imputan a la pareja.
El juez Alvin K. Hellerstein presentó una declaración de no culpabilidad en nombre de Maduro y de Cilia. Ambos fueron capturados en su casa de Caracas por el ejército de Estados Unidos en una redada nocturna en enero.
Hellerstein anunció que estaba presentando la declaración en nombre de Maduro luego que éste respondiera dos veces a la solicitud del juez de que presentara una declaración criticando la acusación.
El abogado Barry Pollack señaló, cuando se anunciaron los cargos la semana pasada, que Maduro, de 63 años, los niega y “espera con interés su día en el tribunal”.
Según la acusación reescrita, Maduro supervisó un sistema violento de tortura que golpeaba, asfixiaba y aplicaba descargas eléctricas a sus víctimas. Se le acusa de recomendar personalmente métodos de tortura, recibir actualizaciones sobre el trato a víctimas específicas y amenazar con matar al hijo de un prisionero como forma de tortura psicológica.
Flores, de 70 años, exfiscal general, ayudó a desarrollar el sistema represivo y ordenó la tortura de algunas personas específicas, sostiene la acusación.
Cuando se le pidió que presentara una declaración, ella dijo a través de un intérprete: “Soy completamente inocente. No soy culpable”.
Maduro, quien se desempeñó como presidente de Venezuela desde 2013 hasta su captura en enero, ha estado bajo investigación durante años por la Corte Penal Internacional por acusaciones de crímenes de lesa humanidad, vinculadas a su represión contra opositores. Siempre ha negado haber cometido irregularidades.
Los fiscales le dijeron al juez durante la audiencia que los abogados de ambas partes quieren que la fecha del juicio se cambie del 1 de junio al 14 de junio de 2027. El juez accedió.
La tortura es un delito según el derecho internacional y puede ser procesada fuera del país donde ocurrió el abuso y sin importar la nacionalidad de las víctimas. Pero el procesamiento de funcionarios extranjeros en Estados Unidos es sumamente raro, y sólo se ha intentado unas pocas veces, incluso contra el hijo del presidente liberiano Charles Taylor, rusos responsables de crímenes de guerra en Ucrania y un exdirector de prisión en la Siria de Bashar Assad.
A principios de este año, Maduro y su esposa se declararon no culpables en el caso de drogas en Estados Unidos, que afirmaba que conspiraron para inundar a Estados Unidos con cocaína. Sus abogados sostienen que el caso debe ser desestimado por motivos de inmunidad, debido a que eran el mandatario y la primera dama de un país extranjero.
La acusación revisada abarca señalamientos de tortura que se remontan al ascenso de Maduro al poder en 2013, cuando asumió la presidencia tras su mentor Hugo Chávez, quien murió de cáncer ese año. Con información de Agencias
Te puede interesar
Delcy Rodríguez emula a Maduro y adelanta inicio de Navidad en Venezuela; iniciará el 1 de noviembre
Agrega a EL UNIVERSAL como fuente preferida en Googleam/mcc






