En la Cámara de Diputados hay una escena recurrente cuando los parlamentarios de todos los partidos hacen fila en el hall El Pensador para hacer sus puntos de prensa.
Sin importar el color político del ocasional vocero, la diputada Pamela Jiles (PDG) se acerca discretamente para aconsejarlos sobre sus puestas en escena. Les corrigue postura y les recomienda fórmulas para enfatizar lo que quieren transmitir.
“He sido destinatario de sus consejos”, reconoce en privado un diputado del PPD.
Más allá de su perfil controvertido, su estilo frontal y las performance que la han hecho conocida en el hemiciclo de la Cámara (como aquella vez que corrió como Naruto), sus pares le reconocen a la diputada del PDG su experiencia comunicacional tras varias décadas en televisión primero como periodista y luego como panelista.
Quienes han recibido estos consejos son, principalmente, parlamentarios nuevos, como Stephanie Jéldrez (republicano) y Jaime Coloma (UDI).
Tambien reciben sus consejos otros diputados que llevan dos o tres periodos como Benjamín Moreno (republicano), Jaime Araya (ind. -PPD) e incluso el presidente de la UDI Guillermo Ramírez (UDI).
“Con la Abuela nos hemos tomado un par de cafés para conversar sobre cómo ve cada uno distintos temas. Lo que más me llama la atención es que siempre te está empujando a que te juegues por algo. Anda buscando que uno se tome temas para mostrarse, lo que no es tan común en política”, cuenta el diputado Coloma.
La diputada Jéldrez comenta que la conoció el primer día que visitó el Congreso, en verano de este año, antes de asumir su cargo.
“Se acercó, me dio muchos consejos prácticos dentro del congreso, y claramente de aquí a esta etapa hemos podido desarrollar una mayor cercanía, no amistad, pero sí es una de las colegas parlamentarias que más escucho y que también más me encuentro cuando frecuento las radios”, aseguró la republicana.
A juicio de Jéldrez, la diputada Jiles “es una parlamentaria que tiene harto qué decir, que entiende muy bien el juego político, que tiene un personaje muy desarrollado, bien dibujado, bien diseñado; tiene los parámetros claros, sabe a dónde se dirige, lo que está haciendo. Así que ella me llama mucho la atención”.

El diputado Moreno también reconoce una afinidad personal con Jiles y que también le ha dado consejos comunicacionales aun cuando suelen actuar distintos en el plano político. De hecho, consultado si se siente “un nietito” de la legisladora, responde con humor: “más bien sobrino, porque ella es Jiles Moreno”.
La relación con la bancada del Partido Republicano, de hecho, es especialmente importante, pues una vez por semana, Jiles cruza el hemiciclo para saludar a dos de los diputados con quien tiene mayor cercanía: Agustín Romero y el mencionado Moreno.






