El sistema utiliza aire comprimido a alta presión en lugar de combustible convencional, permitiendo al coche realizar maniobras acrobáticas, saltar sobre hileras de autos y elevarse brevemente del suelo.
En una demostración en Texas liderada por Elon Musk, el prototipo subió por una rampa curveada, quedó invertido mediante un sistema de succión y aterrizó de forma controlada gracias a sus propulsores. La compañía proyecta iniciar la producción en 2028.






