A raíz de la cita que se dio esta martes en la noche en el Palacio Presidencial de Cerro Castillo con los partidos oficialistas para presentarles el proyecto de Presupuesto, el Partido Nacional Libertario tomó una definición.
Producto de que habían sido invitados hasta la sede presidencial de Viña del Mar, en la colectividad encabezada por Johannes Kaiser le notificaron al gobierno que no asistirían y que, de ahora en más, no concurrirán a ninguna reunión con el Ejecutivo en la que estén presentes las demás fuerzas que sustentan al gobierno del Presidente José Antonio Kast.
¿La razón? No quieren mimetizarse con los demás partidos que sí son oficialistas para que no sean tratados como tal.
“El Presidente nos invitó, pero en una instancia distinta, porque ayer entiendo que eran las bancadas oficialistas y nosotros no somos parte del oficialismo”, explicó la subjefa de la bancada de diputados, Paulina Muñoz.
Por eso, es que tampoco seguirán yendo a las reuniones de coordinación que sostienen los lunes las bancadas parlamentarias con la Segpres en La Moneda.
La asistencia a estas conversaciones fueron solo en dos oportunidades: el lunes pasado -que fue la primera vez que iban- y esta semana.
Sin embargo, en la tienda -que al inicio del gobierno se definieron como “oposición amigable- ya no concurrirán más a Palacio para esa instancia.
De todas maneras, la diputada asegura que “dependiendo de los temas que sean que nos interese o que nosotros creamos que debamos estar realmente coordinados con el gobierno para eso, vamos a estar, pero si no, no”.
Así, según transmiten en el partido, ya está agendada una reunión de coordinación con el gobierno para la próxima semana, que se llevará a cabo en Cerro Castillo.
Los esquivos votos en el Congreso
En cuanto a la relación legislativa que han mantenido en el Congreso la subjefa de la bancada afirma: “Yo entiendo que el oficialismo necesita el apoyo del Partido Nacional Libertario y cuenta con sus votos, pero nosotros no somos oficialistas.
“Ese fue un acuerdo político que se tomó al inicio de este mandato del Presidente y es bueno separar las instancias, no es bueno revolver la sopa con quienes no están”, complementa.
En las votaciones en la Cámara, si bien a lo largo de la legislatura se han comportado como oficialistas, en ciertos proyectos de seguridad el PNL se ha desmarcado.
El proyecto que generó mayor tensión fue el de antibarricadas, donde la diputada Gloria Naveillán suscribió una indicación con Raúl Leiva (PS) para permitir la concurrencia de manifestaciones pacíficas, lo que posteriormente fue refrendado en la sala y que dejó con gusto a poco en el Ejecutivo.
Esta semana, además, en el proyecto que crea el Registro de Actos Vandálicos, la diputada Muñoz -en reemplazo de Naveillán- votó en contra del articulado que establece las competencias de los juzgados de garantías, obligando a La Moneda a reponer esa norma cuando la iniciativa pase a la sala.
Este martes, en tanto, varios libertarios se desmarcaron del acuerdo al que había arribado el gobierno con el PDG en el proyecto de compensación de compra de pañales.
El vicepresidente de la tienda, el diputado Hans Marowski, fue uno de los que se abstuvo en la votación.
El episodio de este martes en el Senado, en el que la mesa de la corporación decidió postergar la discusión del proyecto de denuncias falsas presentado por la senadora Vanessa Kaiser (PNL) es otro hecho que, recalcan en el partido, será recordado a la hora de futuras votaciones en la Cámara Alta.
“Un voto en el Senado es importante”, advierten bajo reserva desde el entorno de la senadora.

“Leal oposición”
A inicios del actual gobierno, el presidente del PNL, Johannes Kaiser, aseguró que su colectividad sería una “leal oposición” a Kast.
Esto, con el objetivo de mantener el equilibrio de no ser oficialista -producto que rechazaron ser parte del Ejecutivo-, pero al mismo tiempo colaborar para sacar adelante su agenda legislativa.
En ese contexto, no han dudado en emplazar al gobierno para presionar por las agendas que llevan adelante, particularmente los indultos a exuniformados condenados tanto por delitos en la dictadura como los ocurridos en el estallido social.
Transitando por esos dos carriles, los diputados ya habían ido al Palacio presidencial de Cerro Castillo, para pedir justamente que el Presidente Kast concrete esa facultad presidencial.





