Catalina Edwards habló de lo humano y lo divino en la reciente edición de Mamá por siempre, espacio digital que conduce María Luisa Godoy y que se emite a través de la cuenta de YouTube de TVN.

En medio de la conversación, la icónica periodista abordó diversos temas relacionados principalmente con su vida personal, y el difícil camino que debió enfrentar para convertirse en mamá.

Así nomás, pues según reveló en el programa, en medio de su deseo de formar una familia fue diagnosticada con menopausia anticipada.

“Fue un diagnóstico súper fuerte en ese momento porque no me lo esperaba y porque además limitaba mucho mis posibilidades de poder ser madre con mis óvulos”, recordó.

Por lo mismo, a raíz de esa situación con su esposo iniciaron un proceso para intentar concretar ese anhelo.

“Empezamos con este camino largo de estimulación ovárica y poder tratar de quedarme esperando guagua de manera natural”, contó.

En esa línea, explicó que el primer tratamiento no resultó y posteriormente vivió la pérdida de un embarazo. Finalmente, quedó embarazada de manera natural y se convirtió en madre de Juan Pablo, quien hoy tiene 15 años.

Por lo mismo, dio a conocer que en esa etapa el deporte comenzó a ocupar un lugar importante en su vida. En tanto, explicó que el diagnóstico implicaba riesgos asociados a la salud cardiovascular y a los huesos, especialmente a la osteoporosis.

Debido a eso, debió incorporar el running a su rutina. “Una de las cosas más eficientes para evitar la osteoporosis, obviamente es el consumo de calcio, pero también el rebote y ahí dije: correr”, recordó.

Eso sí, lo que comenzó como una forma de cuidar su salud se terminó convirtiendo en una de sus grandes pasiones. “Encontré en el deporte un espacio para mi salud mental en ese momento que me tenía muy agobiada, estresada, muy triste”, confesó.

Por otro lado, también se tomó un minuto para hablar sobre lo que ha sido su experiencia como mamá de un solo hijo.

Sin ir más lejos, reconoce que durante sus primeros años fue aprensiva y que tendía a sobreprotegerlo, tanto así que cuando comenzó a gatear incluso le ponía casco y rodilleras. Hoy, sin embargo, entiende que acompañarlo también significa darle espacio para que pueda equivocarse y aprender.

“Uno también aprendió equivocándose y él también se va a equivocar y se tiene que equivocar para que aprenda”, relató.

Cambios

En tanto, también recordó el momento en que decidió privilegiar el pasar más tiempo con su bendición, lo que obviamente le significó relegar su carrera televisiva, la cual iba en ascenso.

Sugún comentó, su idea era “poder estar en mi casa para Juan Pablo cuando realmente fuera necesario, no cuando pudiera”.

En ese sentido, la pandemia modificó posteriormente varios de sus planes y la llevó a enfocarse en la radio y a desarrollar nuevos proyectos digitales.

De hecho, esa etapa también le permitió explorar otras facetas profesionales y personales, mientras mantenía el deporte y la maternidad como dos pilares fundamentales de su vida.

A día de hoy, Edwards reconoce que tampoco busca convertirse en una “super mamá” y comparte una profunda reflexión al respecto.

“Yo nunca me he sentido del todo una buena mamá”, admitió. Para ella, la maternidad ha significado aprender constantemente, corregirse y entender que no siempre puede controlar lo que va pasando.

Por lo mismo, con el paso del tiempo empezó a entender que debe elegir sus batallas y darle espacio para construir su propio camino. Y si pudiera pensar en cómo le gustaría que su hijo Juan Pablo la recuerde, lo tiene claro: “Una mamá presente, una mamá entretenida”.