La serie entre Universidad de Chile y Everton, por los octavos de final de la Copa Chile, terminó siendo, cuando menos, extraña. Los graves incidentes que provocó la hinchada azul en el partido de ida, disputado en el Sausalito, a siete minutos del término del encuentro, derivaron en la suspensión de ese encuentro y en una salida peculiar: el resto del tiempo se jugó en el Estadio Nacional, en la antesala del partido de revancha.

Los estudiantiles terminaron pasando de ronda después del 1-1 en Ñuñoa, pero para los viñamarinos la historia está lejos de terminar. De hecho, finalizado el segundo duelo, lanzaron duras acusaciones respecto de cómo terminó resolviéndose el lío.

“Nos sentimos atados de manos, porque aparecen amenazas”: la denuncia de Óscar Opazo tras la caída de Everton ante la U

Óscar Opazo, defensor ruletero, no tuvo empachos en exponer lo que consideró como irregularidades. “Nos sentimos perjudicados en su totalidad. Nos sentimos atados de manos, porque aparecen amenazas en contra del club, en contra de jugadores que, por ahí, no tienen otra opción”, declaró al sitio MundoCracks.

“Es una frustración tremenda que te manoseen de esa manera. Esa es la palabra. Que te pasen a llevar. Vinimos acá por el orgullo deportivo que tenemos, porque representamos a una institución, representamos a una ciudad. Nos vamos tranquilos, porque entregamos todo”, expresó el exdefensor de Santiago Wanderers y Colo Colo.

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El carrilero reconoció que los viñamarinos evaluaron no presentarse en Ñuñoa. “Sí. Estuvo dentro del pensamiento, de las opciones. Pero, como dije anteriormente, (vinimos por) el orgullo deportivo. Nosotros nacimos jugando al fútbol. Es lo más lindo que existe para nosotros, para la gente y no queríamos mancharlo de esa manera, pero sí nos sentíamos atados de manos. Nos pasaron a llevar de una forma muy fea la gente que maneja todo esto”, sentenció el Torta.