SEÑOR DIRECTOR:

El Presidente José Antonio Kast, en sus siete meses de gobierno, ha priorizado una diplomacia preferentemente personal en la cual ha fomentado el contacto directo con jefes de Estado o de gobierno. Ahora visitará en La Paz a su colega boliviano. Este encuentro no estará - posiblemente- exento del trato de ciertos temas conflictivos.

El primero podría ser el estado de las relaciones diplomáticas. Desde hace más de cuarenta años aquellas son solo a nivel consular. Pienso que al respecto el Presidente chileno debería tener la misma respuesta que hace años, en una cita de jefes de Estado en Washington, tuvo Ricardo Lagos: “Relaciones diplomáticas aquí y ahora, sin condición alguna”. Ese es el nivel en que debe crearse y mantenerse la vinculación entre Estados.

El segundo podría ser el no acceso de Bolivia al Océano Pacífico. Al respecto algo conozco del tema ya que soy el único chileno sobreviviente de los cinco que negociamos el tema en 1979, conocidas como las negociaciones de Charaña. Estimo que el Presidente Kast debería sostener que Chile está en disposición de considerar y estudiar cualquier solución que sobre la materia sea planteada por La Paz, con la condición que aquella sea no solo el pensamiento del Jefe de Estado del momento, sino que, además, cuente con el respaldo del Congreso y de la Corte Suprema de ese país. Tuvimos malas experiencias en el pasado cuando consideramos solo el pensamiento de quien habitaba el Palacio Quemado.

¡Buen viaje Presidente y feliz retorno!

Demetrio Infante Figueroa