Nueve exempleados del FBI presentaron este jueves una demanda contra la Administración Trump por considerar que sus despidos, ejecutados en febrero de 2026, fueron una represalia política por haber participado en la investigación sobre los documentos clasificados que el mandatario conservó en su residencia de Mar-a-Lago, Florida. Los demandantes acudieron a un tribunal federal de Washington para exigir su reincorporación, el pago de los salarios pendientes y el reconocimiento de que sus destituciones fueron ilegales. La acción judicial señala directamente al director del FBI, Kash Patel, y al fiscal general, Todd Blanche, como responsables de las destituciones.

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