La proliferación de asentamientos irregulares, el turismo descontrolado y la destrucción de canales para abrir paso a actividades recreativas tienen al borde de la extinción al ajolote silvestre en la zona lacustre de Xochimilco.

Un recorrido realizado por Excélsior en los barrios de San Marcos, San Lorenzo y San Juan Tlamancingo constató que las descargas de aguas residuales, la acumulación de desechos turísticos, la alteración del ecosistema y la ineficiencia del drenaje sanitario provocan el desbordamiento de aguas negras, emanación de olores fétidos y la muerte constante de la flora y fauna local.

En zonas como San Lorenzo, vecinos, en colaboración con empresas privadas, han destruido barreras ecológicas y canales donde habitaba el anfibio con el fin de construir un paso directo hacia la zona turística y operar embarcaderos de kayaks.

“Las personas que se dedican a lo del kayak quieren abrir esta barrera ecológica para que tengan acceso a un canal que está más grande y más limpio, porque realmente a los xochimilcas les da vergüenza que otras personas que no son de aquí vean realmente la realidad de los canales de Xochimilco”, acusó una habitante de la zona que prefirió mantenerse en anonimato.

La degradación del entorno impacta severamente la vida cotidiana de las familias

“El olor es muy fuerte, huele entre a suciedad y huele a podrido. De hecho, en estos tiempos ya no tarda, porque ya bajaron las aguas pluviales, ya los peces se mueren. Entonces sí, sí hay mucho pez muerto”, señaló Paloma Del Monte, vecina de la colonia Ampliación San Marcos.

CONTAMINANTES Y TURISMO

A este deterioro se suma la presión demográfica sobre el humedal.

De acuerdo con información del gobierno de la Ciudad de México, hasta diciembre de 2024 en la capital había más de 40 mil asentamientos irregulares en la capital, de los cuales 90% se concentraba en Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta.

En entrevista con este diario, Michel Balam, de la organización Sima A.C. Santuario Ajolote, señaló que los nuevos predios, que comenzaron a expandirse hace más de 40 años, y sus drenajes han afectado de manera directa los parámetros de calidad del agua en el humedal.

Hemos encontrado contaminantes peligrosos como plomo, cromo, cadmio. hemos encontrado nitritos y nitratos altísimos, es uno de los factores principales para la extinción del ajolote”.

De acuerdo con estimaciones de esta asociación, diariamente más de 1.8 millones de capitalinos vierten sus residuos en los canales.

En ese sentido, Balam explicó que la población de ajolotes va en descenso, en el que se podría determinar la extinción probable de la especie en un periodo mínimo de tres años.

Estamos hablando de que a lo mejor en tres años ya no va a haber ni un solo ajolote silvestre por la contaminación del agua que tenemos”, lamentó.

El activista agregó que el turismo irregular se convirtió en uno de los principales factores de la extinción.

“Hay un turismo bastante grande, del cual tenemos turismo irregular, todo el turismo que se efectúa con lanchas de motor”, acusó, tras precisar la presencia de más de 200 lanchas a motor de gasolina y más de 400 kayaks que todos los días recorren los canales.

Finalmente, hizo un llamado al gobierno capitalino y a la alcaldía Xochimilco para trabajar en un plan hídrico que contemple a toda la demarcación y no sólo a San Gregorio Atlapulco.

Si no nos ponemos la pila en estos rangos de tres años, es muy posible que perdamos, que nosotros, los seres humanos, seamos los que extingan al ajolote de su hábitat natural.”