La Operación Madre Tierra VIII, realizada entre el 1 de junio y el 31 de julio, en la que participaron autoridades de Colombia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá, permitió recuperar más de mil animales, incautar toneladas de sustancias utilizadas en minería ilegal e identificar 60 mil hectáreas de bosque afectadas por tala ilegal.
De acuerdo con los resultados de la operación, los investigadores documentaron más de 330 casos, identificaron a 312 personas sospechosas de participar en delitos ambientales y realizaron 313 incautaciones.
Entre los decomisos se encuentran hasta 4.6 toneladas de cianuro, además de mercurio y municiones. También fueron recuperados animales silvestres, principalmente aves exóticas, reptiles y grandes felinos.
Uno de los principales objetivos de la operación se centró en la deforestación en la Amazonía colombiana. Las autoridades investigaron a 11 empresas extranjeras sospechosas de estar vinculadas con la tala de más de 52 mil hectáreas de bosque protegido.
Durante la operación, Interpol identificó conexiones con otras 161 empresas y 65 personas que operaban en distintos continentes. Las investigaciones detectaron presuntas irregularidades en la obtención de permisos, así como el posible uso de empresas fantasma y mecanismos de inversión extranjera.
En Colombia, los operativos dejaron 16 personas arrestadas y permitieron asegurar evidencia digital para su análisis.
En Costa Rica, las autoridades decomisaron aproximadamente 4.6 toneladas de cianuro y 11 contenedores de mercurio, sustancias utilizadas en actividades de extracción ilegal de oro.
Recuperan tigres, leones y otras especies
México fue uno de los países donde se realizaron decomisos de animales. Las autoridades recuperaron varios felinos, entre ellos dos tigres de Bengala en peligro de extinción, uno de ellos blanco, además de leones, ocelotes y jaguares.
En Nicaragua fueron recuperadas aves exóticas incluidas en la lista de especies protegidas por CITES, entre ellas loros y guacamayas.
Los operativos también permitieron recuperar reptiles, insectos y otras especies silvestres. Además, fueron decomisados alrededor de 165 kilogramos de aletas de tiburón secas, con un valor estimado de 280 mil dólares.
Interpol señaló que las investigaciones permitieron identificar rutas de tráfico que conectan países de América Latina con mercados de destino en Europa y Asia.
La organización destacó que el intercambio de información entre los países participantes permitió seguir el rastro de las redes involucradas y detectar vínculos financieros y corporativos relacionados con actividades como el tráfico de especies, la tala ilegal y la minería clandestina.




