Pablo Miranda, más conocido como Pablo Canaliza, el arquitecto que se hizo conocido por su faceta de canalizador espiritual, dejó helada a quien lo estaba entrevistando, luego de recibir una —en apariencia— inofensiva pregunta y entregar una devolución de altísimo impacto emocional.
En entrevista para Más que titulares, con la periodista Javiera Quiroga, Canaliza contó sobre su cualidad y que, en ocasiones, puede ver escenas de la gente a su alrededor alejadas de lo netamente terrenal, imágenes sobre las que dijo que “hay algunas muy entretenidas”.
Quiroga: ¿Ves alguna mía?
Canaliza:... Ehhh... la vuelta de la playa... un viaje incómodo... entrar a la casa, en Estocolmo (Suecia) o Finlandia, no sé...

Pablo causó impacto, otra vez
Quiroga, impactada, se tapó la boca con sus papeles de apuntes, y miró a su equipo detrás de cámara, como para apaciguar la emoción.
Canaliza: Muy incómodo para ti, y abrirla, y verla en el piso: fue horrible. Y que no tomaba agua, dice, porque se le había olvidado. Te pide perdón, dice. No fue porque no quería comer...
Quiroga: ¡Ay, me muero! (Jadeando)

Canaliza: Me estás preguntando si veo algo, bueno, veo eso.
Quiroga: Ay, yo saqué una foto ese día.
Canaliza: Pero era para dejar registro para que después hicieras las denuncias, no porque tú habías sido la que la había dejado encerrada. Bien ahí: fuiste más precavida.
Quiroga respiró profundo para continuar con la entrevista, dando a entender que había quedado de una pieza, sin dar detalles de a qué momento de su vida hizo alusión en concreto el canalizador.
Canaliza: Perdón.
Quiroga: No.
Canaliza: Ahora tengo más cuidado.
Quiroga: Se me aceleró la cuchara. Voy a tomar agua.
Canaliza: Para qué me preguntas si sabes cómo respondo.
Quiroga: Es que uno no piensa que te irás a ese nivel de especificidad. Y nadie sabe de lo que estás hablando: sólo yo sé de lo que estás hablando, y no puede ser más certero.





