Donald Trump lo volvió a mencionar. El presidente de Estados Unidos insistió en que entregará 5 mil dólares a cada adulto estadunidense si los republicanos conservan el Congreso el 3 de noviembre. La prensa de su país coincide, sin embargo, en que el mandatario no puede cumplirlo por su cuenta.

La promesa está en los marcos legales. Los especialistas en la materia señalan que Trump la plantea como un beneficio para todos los adultos, sin importar si votaron o por qué partido lo hicieron, y consideran difícil impugnarla como soborno. La comparan con prometer un recorte de impuestos, según The Boston Globe. Trump la bautizó cuando la dio a conocer en Dallas, el 10 de septiembre: “Se llamará el Dividendo Trump”.

El obstáculo es constitucional. Los expertos indican que necesitaría la aprobación del Congreso, que por mandato constitucional tiene la facultad exclusiva sobre el gasto federal. El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, confirmó que los cheques requieren aval legislativo.

En ese sentido, el Congreso debe aprobar y financiar el pago. No será sencillo. La revista Newsweek estima que se requiere una cifra comparable al gasto anual en defensa.

Si todos los estadunidenses adultos recibieran los 5 mil dólares prometidos, el total ascendería a aproximadamente 1.23 billones de dólares, tomando como base los cerca de 245 millones de ciudadanos de 18 años o más, señala World of Statistics.

Aun así, Trump aseguró que “los 5 mil dólares van a suceder”.

El escepticismo tiene antecedentes. Trump ya había prometido cheques de 5 mil dólares con ahorros del DOGE y reembolsos de 2 mil por aranceles que nunca llegaron.

Axios reportó que los ciudadanos se oponen por estrecho margen y no esperan recibirlos.

Medicare, oportuno

Trump también anunció un pago único de 90 dólares para más de 20 millones de beneficiarios de Medicare, con recursos del fondo destinado a mejorar el programa de salud.

Esos 90 dólares responden a una retórica distinta. Según la Casa Blanca, más de 20 millones de inscritos en la Parte B de Medicare recibirán un pago único del Fondo de Mejora, al que el Congreso asignó 2 mil millones de dólares y que nunca se había utilizado.

Ese fondo fue creado en 2008, pero ningún gobierno anterior lo había usado de esta forma. Larry Levitt, vicepresidente de la organización KFF, dijo que su redacción es “bastante amplia y otorga una discrecionalidad sustancial al gobierno”.

Axios calculó que cubre menos de la mitad de la prima mensual estándar, de 202.90 dólares. Quedan fuera los afiliados a Medicare Advantage, que son más de la mitad de los beneficiarios elegibles.

Y el calendario pesa. Los depósitos llegan a principios de octubre, mientras 17 por ciento aprueba el manejo de la inflación por parte de Trump, que presentó esa nueva promesa de pagos.

En todo este clientelismo hay un precedente.

En 2020, semanas antes de la elección presidencial, Trump ofreció tarjetas de 200 dólares para medicamentos a 33 millones de jubilados.

Politico recuerda que ese plan fue una promesa electoral que nunca se concretó.