Poza Rica.— Maestros y padres de familia de la Escuela Secundaria General número 2 Alfonso Arroyo Flores llevan un año pidiendo a las autoridades que los volteen a ver, luego de que el plantel resultara severamente dañado por las inundaciones del 10 de octubre de 2025 en Poza Rica.
La fuerza del río Cazones arrastró al menos 21 automóviles dentro de la institución que derribaron bardas perimetrales, golpearon paredes de los salones, además de que el agua y el lodo provocaron daños en instalaciones eléctricas, laboratorios, equipo de cómputo, mobiliario, archiveros, escritorios, oficinas administrativas y papelería diversa.
“Únicamente nos quedamos con el edificio. Para mí la escuela es pérdida total”, recuerda Leticia Herrera Sánchez, directora del plantel ubicado en la colonia Magisterio, a unos metros del arroyo Sal si puedes, que conecta con el Cazones.
Pese a las afectaciones registradas, asegura, no han recibido el apoyo gubernamental necesario para terminar de levantar la secundaria que se quedó sin banda de guerra y orquesta de música porque decenas de instrumentos quedaron inservibles por el agua y el lodo.
A un año de la tragedia, Herrera Sánchez afirma que profesores y padres de familia están batallando para que la secundaria sea un espacio digno y seguro para los más de 600 alumnos de los turnos matutino y vespertino.
“Desafortunadamente, hemos tenido solamente la respuesta de lo que es el seguro institucional, pero que no abarca todo el desastre que hubo dentro de la institución”, lamenta en entrevista con este diario.
Explica que el personal y los maestros se dieron a la tarea de pintar el plantel y reutilizar algunas cosas, pues lo único que les repuso el seguro fueron 691 bancas, 21 ventiladores de techo, tres bocinas, cuatro proyectores, ocho climas y dos computadoras.
“Empezaron a levantar la barda perimetral, pero tristemente todo lo que es la instalación eléctrica, la hemos tenido que utilizar en las condiciones que quedó. Lo que es el transformador se inundó por completo de lodo, no se le hicieron ningunas pruebas, hemos tenido cortocircuitos dentro de las aulas, dentro de las oficinas administrativas”, afirma.
Herrera Sánchez acusa que la compañía aseguradora contratada por las autoridades de Veracruz no cumplió con las reparaciones por los daños que la escuela sufrió.
“Estamos trabajando en los escritorios que se inundaron y a la fecha reutilizamos algunas cosas todavía. Por ejemplo, los mesabancos de madera que quedaron en medianas condiciones, pues se lavaron con el apoyo de los padres de familia y se están reutilizando. Cabe mencionar que aparte del personal administrativo, docente, personal de apoyo, prefectura, contraloría y la dirección estuvimos haciendo labores de limpieza precisamente porque la compañía nos quedó mal”, señala.
La docente afirma que el gobierno de Veracruz dispersó recursos económicos para escuelas afectadas por la inundación, pero, considera, tal vez se entregaron a planteles que tuvieron pocas afectaciones a diferencia de la secundaria número 2 Alfonso Arroyo Flores.
“Ahí sí les cumplió la compañía, les levantaron rápido la barda, les pintaron toda la escuela y recibieron materiales como escritorios, archiveros, computadoras, climas”, señala.
En esas condiciones, enfatiza la profesora, continúan trabajando, por lo que reiteró el llamado tanto al gobierno federal como al de Veracruz para que los volteen a ver y que los doten de los apoyos que requiere la escuela para seguir trabajando.
Omar Miguel Morales, subdirector en el turno matutino, comenta que la escuela se ha levantado con el apoyo de los padres de familia y del personal docente, quienes han puesto de su dinero para mobiliario, equipo de cómputo y material didáctico.
Afirma que en conjunto han estado remediando algunas situaciones; sin embargo, la instalación eléctrica de una parte de la escuela está en muy malas condiciones y no hay luz.
“Entonces, en esas áreas no hay ventilación y con los calores que tenemos trabajar en esas condiciones no es óptimo. En el área donde estaban los talleres no hay luz”.
Para el profesor es urgente que se rehabilite el sistema eléctrico de la escuela para que se reanuden las actividades en talleres y laboratorios, pues ahorita los alumnos están en la parte teórica de estas materias.
“El llamado a las autoridades para que se den una vuelta, podría pensarse que no y que estamos bien, pero no, cosas que se habían ido comprando con el paso del tiempo, con mucho esfuerzo, ahorita no están, no existen. Una banda de guerra, un salón de música que tenía infinidad de instrumentos con lo cual había una pequeña orquesta, todo eso se perdió”, dice.
La Escuela Secundaria General número 2 Alfonso Arroyo Flores es una de las más antiguas de Poza Rica, Veracruz, y actualmente cuenta con más de 600 alumnos en ambos turnos y su matrícula bajó porque no cuenta con las condiciones seguras para las jóvenes.
“Los padres de familia se empezaron a llevar a sus hijos a otras instituciones, y el día de hoy ofrecemos el turno matutino de 7 de la mañana a la 1:10 de la tarde y para el turno mixto de 11:30 de la mañana a 5:40 de la tarde”, concluye Leticia Herrera Sánchez, directora del plantel.
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