En el municipio de Los Cabos se extremaron las medidas de prevención ante la amenaza del huracán Polo sobre Baja California Sur. Las autoridades cerraron el acceso a 26 playas, desde San José del Cabo hasta Cabo San Lucas, a cualquier tipo de actividad. Sin embargo, hay quienes se rehúsan a acatar las recomendaciones. Entre el viernes y el domingo se estima que unas 10 personas fueron detenidas por ingresar a la franja de arena.
Autoridades municipales y estatales suspendieron clases y actividades burocráticas, cerraron los puertos a la navegación y prohibieron el ingreso de turistas al mar como medidas preventivas. Esto se debe a que, según los pronósticos, el huracán Polo no afectará de manera significativa esta zona de la entidad, ni en lluvias ni en vientos.
Federico Chávez, trabajador de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), recorre las playas a bordo de una cuatrimoto para pedir a los turistas que se acerquen al mar que se retiren. Este domingo estuvo en playa El Médano, la más visitada de Cabo San Lucas. Indicó que las 26 playas permanecen cerradas, aunque hay quienes, pese a las advertencias, retan a la naturaleza.
En tres días, alrededor de 10 personas han sido detenidas por no acatar las medidas preventivas.
“La verdad sí intentan meterse a la playa haciendo caso omiso. Para eso tenemos a la Guardia Nacional y a la Policía Turística. Detenciones ha habido varias (...) gente que a la fuerza quiere meterse al mar a caminar o a ingerir bebidas alcohólicas. Ha habido detenciones de personas que se ponen picudas, que dicen ‘voy a entrar al agua, yo soy surfista, yo sé nadar’. Simplemente son recomendaciones”, indicó.
La mayoría de los lugareños no tomó medidas importantes de prevención. Solo en pocas casas se ven ventanas tapadas con madera o cortinas antihuracanes. El resto realiza sus actividades de manera cotidiana; incluso hay quienes aprovechan el alto oleaje para intentar surfear.
“Compramos un par de garrafones de agua, cerramos bien las puertas y ponemos algunos costales de arena debajo para que no se meta el agua, pero no más allá de eso (...) no hemos tomado gran precaución”, comentó Jerónimo, un joven habitante de Los Cabos, mientras buscaba olas para surfear en el mirador de Playa Azul.
Aida Marín y su familia, procedentes de Los Ángeles, California, disfrutan de su último día en Los Cabos: “Sí hemos oído (del huracán), pero no hemos visto nada. Mira qué bonito está (...) En el hotel nos dijeron que iban a bloquear las puertas, pero no llegó agua, no está lloviendo, está muy bien”.
Las autoridades municipales realizan recorridos de alertamiento preventivo y perifoneo ante la posibilidad de lluvias en las próximas horas. Sin embargo, este domingo no se registró ninguna precipitación en la zona, pese a que el huracán tiene pronóstico de impactar en menos de 24 horas.




