Intensa controversia ha generado el anuncio de un festival de música electrónica programado para el próximo 10 de octubre en la destilería Jahir Saba, un recinto privado ubicado en la comuna de Vallenar.
El evento, promocionado en redes sociales como el “Festival oficial del Desierto Florido” con una duración de 12 horas, fue abiertamente rechazado por las autoridades regionales tras el uso no autorizado de logos institucionales en sus piezas publicitarias.
El gobernador de Atacama, Miguel Vargas, descartó categóricamente cualquier tipo de auspicio o patrocinio público. Junto con cuestionar que una fiesta masiva sea vinculada a este fenómeno natural, la autoridad fue drástica respecto al futuro de la actividad: “Lo que espera el Gobierno Regional es que el evento no se realice”.
Alertas por impacto en el ecosistema
Más allá de la disputa por los permisos y el uso de la marca regional, la comunidad científica encendió las alarmas por los eventuales daños sobre la flora y fauna de la zona, la cual se encuentra en pleno periodo de floración.
Darío Moreira, académico y director del Departamento de Gestión Agraria de la Universidad de Santiago, advirtió que, independientemente de que se trate de un predio privado, el entorno requiere resguardo estricto.
El especialista enfatizó en la necesidad de evitar la intervención del suelo, no perturbar a los polinizadores y prohibir cualquier extracción de especies. Asimismo, expertos advierten sobre el riesgo de introducir semillas externas en el calzado de los asistentes o mediante mascotas, lo que podría alterar el equilibrio del ecosistema nativo.
Turismo sustentable y candidatura a Patrimonio de la Humanidad
El conflicto surge en medio de la campaña de promoción de la temporada 2026 del Desierto Florido, con la que las autoridades proyectan un alto flujo de visitantes durante octubre y noviembre, especialmente en el Valle del Huasco.
Desde el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), su director nacional, Jaime Benítez, hizo un llamado explícito a la responsabilidad, instando a los turistas a transitar únicamente por senderos habilitados y evitar pisar las zonas florecidas.
Esta estrategia busca conciliar el desarrollo turístico con la preservación del fenómeno, en un contexto donde el Gobierno Regional busca postular al Desierto Florido como Patrimonio de la Humanidad.





