El azote del huracán Polo en Sonora dejó a cientos de familias damnificadas, quienes están siendo evacuadas de emergencia de las comunidades rurales y costeras de los municipios de Guaymas y Empalme.

Los mayores estragos ocurrieron en las comunidades rurales costeras de los ejidos Mi Patria es Primero y Morelos La Atravesada, del municipio de Empalme. Sin embargo, autoridades de los tres niveles de gobierno, Federación, estado y ayuntamientos mantienen la alerta a través del Comité de Operación de Emergencias porque, debido a las lluvias que el huracán Polo, ya degradado, dejó en la sierra y los ríos de Sonora, las autoridades prevén que persista el riesgo de inundaciones en la costa.

Polo azotó la región con vientos en racha de 120 hasta 140 kilómetros por hora, pero en la región agrícola del Valle de Empalme las estimaciones son de lluvias con más de 200 milímetros de agua, que precipitó en apenas dos horas, lo que generó la crecida de arroyos y la inundación de las comunidades rurales.

En Mi Patria es Primero fueron evacuadas alrededor de 45 familias, mientras que en La Atravesada otras 50 tuvieron que abandonar sus casas, pero estos son datos preliminares y, como el agua sigue bajando de la sierra y municipios del centro y sur de Sonora, las primeras horas del miércoles 30 de septiembre podrían ser críticas en los municipios de Guaymas y Empalme.

Las inundaciones dejaron a familias damnificadas y con pérdidas materiales, mientras personal de emergencia realizaba recorridos para identificar las zonas que requerían atención y traslado de habitantes.

La emergencia también alcanzó a Guaymas, donde la lluvia y el oleaje modificaron el paisaje urbano durante varias horas.

La marejada ciclónica rebasó el malecón y el agua avanzó hacia el centro y la avenida Aquiles Serdán; en Las Villas, la caída de postes de la Comisión Federal de Electricidad ocasionó daños a vehículos, afectó una estructura del malecón y dejó sectores sin energía eléctrica.

La parte más intensa del temporal se concentró durante la mañana, con lluvias que en algunos puntos acumularon más de 200 milímetros.

En Guaymas se registraron entre 90 y 100 milímetros hasta el mediodía, mientras que en la zona de Las Guásimas y Pótam los acumulados rondaron los 200 milímetros.

El huracán ingresó a territorio sonorense como categoría 1, con vientos sostenidos cercanos a 120 kilómetros por hora y rachas de hasta 150 kilómetros por hora, para después perder intensidad conforme avanzó hacia la zona serrana.

Soldados del Ejército Mexicano y oficiales de la Secretaría de Marina Armada de México implementaron el operativo DN-III-E de asistencia a la población civil.