Sergio Pérez señaló que el Gran Premio de Bahréin en Malasia será una competencia complicada para él y Cadillac, todo ello porque a diferencia de Azerbaiyán no tendrás detrás de él la unidad de potencia Ferrari actualizada, un elemento que el equipo ha decidido guardar para una oportunidad donde consideren pueden sacarle provecho, pero no ahora en Sepang.

La decisión representa un paso atrás en la velocidad punta del monoplaza. Checo Pérez reconoció que el impulso obtenido en la cita pasada se debió en gran medida a este propulsor de Maranello.

"Tomamos la decisión donde sentimos que tenemos la mejor oportunidad. Es por eso que estamos asumiendo un pequeño golpe aquí. Pero esperamos que nos rinda frutos", reconoció el jalisciense, dejando entrever que prefieren reservar el componente para circuitos con mayor potencial donde el arrastre del Cadillac MAC-26 pueda no ser tan costoso.

Las consecuencias de esta penalización táctica se verán acentuadas por las deficiencias aerodinámicas que arrastra el vehículo en su temporada de debut. Checo enfatizó que el verdadero lastre del auto radica en la falta de soporte aerodinámico y el exceso de resistencia al avance:

Creo que en este momento es básicamente la falta de carga, tenemos una falta enorme de carga en el auto. Y mucho drag... cuando los rebasaba, era solo un pasajero porque no tenía velocidad en línea recta", detalló el mexicano.

Ante este panorama, las esperanzas de la escudería están puestas en los factores externos. Con un pronóstico del tiempo que anticipa precipitaciones constantes sobre el trazado malayo, el tapatío confía en que la lluvia sirva como un ecualizador en la pista:

Sí, eso puede presentar un poco de oportunidad. Mantenerlo en la pista será realmente importante, así que sí, cualquier cosa puede pasar", concluyó el integrante de Cadillac.