Shakira lleva más de tres décadas atravesando las fronteras del rock y del pop desde sus comienzos en Colombia al crossover estadounidense, de las canciones en inglés al reguetón y las colaboraciones. La artista ha sido capaz de reunir a madres, hijas y nuevas generaciones frente a un mismo escenario y ha sabido adaptarse a las transformaciones de la industria musical sin dejar de construir una identidad reconocible. Esta mezcla de lenguas, sonidos, referencias y, sobre todo, de lenguaje corporal, se ha convertido en parte esencial de su marca artística.

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