Un grupo de parlamentarios, encabezados por la diputada Constanza Schonhaut (FA), presentó un proyecto de ley bautizado como “Ley Anti-Tronadores”, el cual busca endurecer de forma sustancial las sanciones contra los conductores de automóviles y motocicletas que modifiquen deliberadamente sus sistemas de escape para incrementar el ruido del motor.

La iniciativa legislativa pretende cubrir un vacío en la actual Ley de Tránsito, la cual califica como infracción “menos grave” el circular sin silenciador o mantener el escape en mal estado, tratando por igual un desperfecto mecánico y una alteración realizada a propósito.

La propuesta eleva la sanción a la categoría de infracción grave cuando exista la intención explícita de aumentar el sonido original mediante la sustitución, eliminación o incorporación de dispositivos en el tubo de escape.

Bajo este nuevo marco, los infractores arriesgarán la suspensión de la licencia de conducir por un período de entre 5 y 15 días. Adicionalmente, la fiscalización incluirá el retiro inmediato del vehículo de circulación, el cual no podrá ser recuperado únicamente con el pago de la multa.

Para solicitar su restitución, el propietario deberá acreditar la instalación de un escape normado y la remoción completa del sistema ruidoso.

Las sanciones se agravarán a la escala de infracciones gravísimas si el incumplimiento se detecta en las inmediaciones de establecimientos educacionales, centros de salud, plazas o parques públicos.

Entre los fundamentos técnicos expresados por los autores de la moción, se citan estudios del Ministerio del Medio Ambiente que posicionan al transporte como responsable del 70% del ruido urbano, advirtiendo que una motocicleta modificada puede llegar a generar hasta un 1.000% más de energía sonora.

“Esto no es sólo un asunto de gustos cuando estamos hablando de poder vivir y dormir en paz”, enfatizó la parlamentaria Schonhaut durante la presentación de la norma, la cual deberá iniciar formalmente su tramitación legislativa en el Congreso Nacional antes de convertirse en ley.