El presidente de la CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe-, Sergio Díaz-Granados, respaldó la agenda económica del gobierno del Presidente José Antonio Kast en una semana marcada por la realización del Foro Internacional “Digitalizar para Transformar. Tecnología e innovación para el desarrollo de América Latina y el Caribe”.
Además, en su paso por el país, el organismo anunció que pondrá a disposición de Chile US$ 6.000 millones en financiamiento durante los próximos cuatro años para proyectos relacionados con la agenda del gobierno, principalmente la reforma de mercado de capitales, y para aumentar la productividad junto al empleo.
“Vemos en esta última reforma un gran esfuerzo por no solamente mejorar la política pública sino crear condiciones para reactivar un sector que es esencial en la generación de empleo y en la construcción de un canal de cierre de brechas de pobreza y en desigualdad”, dijo en entrevista con Pulso sobre la reforma en el mercado de capitales.
¿Cómo se gestó esta línea de financiamiento con Chile?
- Hemos puesto a disposición de Chile, su gobierno, el sector privado y empresas públicas una capacidad de financiamiento. Hemos hecho anuncios similares a los inicios de gobierno en otros países de América Latina con muy buen resultado, porque nos han permitido programar a lo largo del periodo las iniciativas que consideramos que pueden ser objeto de financiamiento.
Lo que hemos hecho es un cálculo de la capacidad financiera y técnica del banco para el servicio del país; por ejemplo en el caso de vivienda. Estos recursos pueden ir a los programas de vivienda, donde se puede ayudar a ampliar las hipotecas de muy largo plazo y a financiar a las empresas en temas como la compra de materiales de construcción.

¿Nace este anuncio por un trabajo previo?
- Hemos estado en contacto con el gobierno desde que el Presidente Kast salió como presidente electo para saber hacia dónde están yendo las políticas públicas en esta nueva administración y cuáles son los énfasis.
Entonces, por ejemplo, en un proyecto como el de mercado de capitales y de financiamiento de vivienda, vemos ahí una oportunidad de acompañar en ese proceso. Ofrecemos capacidad técnica y asistencia durante la tramitación de la reforma, y una vez aprobada la reforma nos pondremos a trabajar en la ejecución de la misma.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) esta semana respaldó la agenda económica del gobierno ¿Usted cómo la evalúa?
- Totalmente de acuerdo con el FMI. Destacó el encarrilamiento del gobierno y la búsqueda de estabilidad macroeconómica, que es esencial para el progreso de cualquier actividad privada y pública. También destacó el foco en el tema de la vivienda. Tenemos un problema en América Latina de más de 12 millones de unidades que requiere la región. Entonces, buscar un nuevo mecanismo que agilice el acceso a créditos hipotecarios es un gran constructor de clase media y esta es el gran estabilizador de las instituciones. El mensaje de la reforma al mercado de capitales y del financiamiento a la vivienda propia es un mensaje de ampliación de la clase media y de estabilidad institucional.

¿Existen otras áreas de trabajo con Chile?
- El presidente Kast nos ha mencionado muchas veces el tema del acceso al agua potable y saneamiento, sobre todo en el área rural. Chile ha alcanzado una cobertura prácticamente universal en las áreas urbanas, pero queda pendiente el Chile rural.
También estamos con la idea de hacer un hub tecnológico en Chile para utilizar las ventajas comparativas que tienen y para eso hay que meter más infraestructura de cables. CAF ha estado financiando la preinversión de los cables y ya finalizamos la preinversión del Cable Antártico, que es esencial para el mundo científico y para la misma soberanía digital de Chile.
Vamos a seguir en esa dirección de ir identificando proyectos de infraestructura, agua, saneamiento y viales que nos interesan.
Agenda digital en la región
¿Por qué vieron necesario discutir ahora el desafío de la transformación digital?
-Es tal vez la agenda más importante para América Latina, y hemos estado distraídos sobre la discusión de los efectos de la inteligencia artificial (IA). Entonces queríamos colocar la transformación digital en el centro de la acción del banco. La pregunta para América Latina es con la tecnología que ya está operando, ¿cómo tomamos esa tecnología y la ponemos al servicio del desarrollo? ¿Cómo cerramos brechas y desafíos? ¿Dónde están las mejores prácticas en la región?
La digitalización va a impactar todas las facetas de la vida humana y ya hemos hecho varias iniciativas en la región, por ejemplo, en salud y en educación, para usar IA y mejorar estas áreas mucho más rápido.
Los resultados de las pruebas PISA salieron hace una semana, fueron un desastre para América Latina, pero un grupo de colegios en El Salvador están al nivel de Suecia y de Alemania en comprensión de lectura y en matemáticas, porque llevamos desde el banco financiando 170 escuelas públicas con tecnología y han mejorado ostensiblemente hasta el punto de ser mejores escuelas dentro de América Latina y el Caribe.

Usted llamó a abordar este tema entre liderazgos políticos, sociales y empresariales ¿Qué problemas o ventajas ve para que se produzca este diálogo?
-Es esencialmente un asunto de coordinación. Es una cuestión donde los intereses sean puestos sobre la mesa y donde podamos efectivamente entender la disrupción que significa esta tecnología para temas como el empleo, por ejemplo.
Sabemos que va a tener una gran transformación. Entonces hay que sentarse con los sindicatos, las universidades, el gobierno y los reguladores, para entender cuál es el impacto en un sector determinado y luego preparar los programas de reentrenamiento.
Este es el tema de fondo ¿cómo se va a impactar? Y hoy ya está la discusión de cómo generar más empleo en América Latina, pero también tenemos que ver por dónde viene la destrucción de empleo y al mismo tiempo prepararnos para poder generar más empleo usando la tecnología.
Lo que ponemos a servicio nosotros es la capacidad técnica y la mirada sobre lo que está pasando en el resto de la región.





