En el marco de las elecciones presidenciales en Brasil, el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Kassio Nunes Marques, sostuvo que no hay “ningún indicio” de intervención extrajera en ninguna de las salas o equipos usados durante el proceso electoral.
El ministro detalló que los equipos responsables del monitoreo de riesgos internacionales no identificaron ninguna amenaza relacionada con la denuncia presentada esta semana por la Abogacía General del Estado.
Asimismo, Kassio detalló que no hay informes de la Policía Federal (PF), la Agencia Brasileña de Inteligencia u otros sectores que trabajan en asociación con el TSE sobre posibles amenazas.
“Nuestros informes no apuntan a ningún tipo de riesgo internacional o del crimen organizado, como hicieron circular con algunas amenazas y posibilidades de atentados. No hemos recibido ninguna indicación concreta de esto hasta el momento, y es un hecho que, hasta el momento, no ha ocurrido nada”, dijo en una rueda de prensa.
Previamente, el director de la PF brasileña, Andrei Rodrigues, anunció que la corporación está investigando una posible interferencia externa de Estados Unidos en el proceso electoral del país, tras recibir la denuncia.
“Es una investigación en marcha, un procedimiento previo. No se ha publicado la resolución del sumario, pero ya tenemos una investigación en curso”, dijo en Brasilia ante la prensa.
Según Andrei, la PF recibió una representación de la AGU después de que el periódico The Guardian publicara sobre un proyecto norteamericano titulado “Combate a la Litigancia Deliberativa y a la Censura en Brasil”, que preveía alrededor de R$ 5 millones en recursos para grupos de oposición a supuestos abusos del poder judicial y censura del Tribunal Supremo Federal.
Las especulaciones en torno a una posible injerencia internacional iniciaron el pasado viernes luego de que las embajadas de Estados Unidos y Australia interrumpieran los servicios consulares el pasado viernes por “razones de seguridad”.
Según Kassio, las embajadas justificaron la suspensión de los servicios por la “polarización” de las elecciones, un tipo de precaución común en períodos de mayor agerización y división política, según el ministro.
Elecciones 2026
Más de 158 millones de brasileños elegirán en la primera vuelta electoral este domingo al candidato que liderará el gigante latinoamericano por los próximos cuatro años.
El actual presidente y candidato del Partido de los Trabajadores, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador y principal opositor, Flavio Bolsonaro son los que disputan una de las elecciones más decisivas de la región.
Hasta el momento, según el TSE, no se han registrado incidentes que hayan perjudicado las votaciones.
El candidato por la reelección, Lula da Silva, emitió su voto alrededor de las 9.15 horas en Sao Paulo y se mostró confiado ante su eventual éxito en los comicios.
“Lo que está en juego es la definición de un proyecto de país. El pueblo tendrá que elegir entre el fortalecimiento del régimen democrático y la barbarie, entre el positivismo y el negacionismo, entre el desarrollo y el atraso, entre el crecimiento económico y el retroceso”, sostuvo.
Por su parte, el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por un intento de golpe de Estado, votó a primera hora de este domingo en Rio de Janeiro y apuntó que ““Brasil necesita cambio (...) Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era de atraso”.





