La cuenta regresiva para el ingreso del proyecto de Ley de Presupuestos 2027 al Congreso ya comenzó y, a solo cuatro días de que se cumpla el plazo, los municipios expresaron su preocupación ante eventuales reducciones en programas sociales y proyectos de infraestructura.
El Gobierno ya avanzó en la reorganización de su oferta programática, fusionando 25 programas sociales correspondientes a cinco ministerios y concentrándolos en nueve iniciativas que agrupan 16 programas.
En este escenario, el alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, cuestionó los posibles efectos que los ajustes podrían tener en las comunas periféricas y, particularmente, en iniciativas destinadas a apoyar a las comunidades.
El jefe comunal advirtió que una reducción del gasto estatal puede tener consecuencias directas en los servicios que reciben los sectores más vulnerables. “Achicar el Estado es golpear directamente la vida de las personas más pobres, con menos atención en salud, con peor calidad de escuela, con menos espacios públicos”, sostuvo Vodanovic.
Vodanovic también defendió el rol de los municipios en la protección de la calidad de vida de sus habitantes y cuestionó que las reducciones presupuestarias puedan terminar afectando a las comunidades que dependen de estos programas. “Nuestro deber como alcaldes es defender la calidad de vida y los derechos de nuestra gente”, afirmó.
El alcalde de Maipú agregó que el debate no debería centrarse en una confrontación política entre municipios y Gobierno, sino en el impacto concreto que pueden tener las decisiones presupuestarias. En esa línea, sostuvo que “cada peso que se le saca al presupuesto de la nación afecta muchas veces a la gente más pobre”.
Por su parte, el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, planteó que la tramitación representará una prueba relevante para el ministro de Hacienda y sostuvo que los ajustes deberían concentrarse en la estructura del Estado, procurando resguardar tanto el empleo como la protección social.





