El Ministerio de Salud fue uno de los grandes favorecidos en la elaboración del Presupuesto 2027, exhibiendo un crecimiento que, según las comparaciones del gobierno sobre la base de 2026, crece en un 4,7%. El sector fue una de las prioridades de la campaña de José Antonio Kast y, al menos en la propuesta de ley, así se ve reflejado, sobre todo considerando un escenario de estrechez fiscal y que hay otras carteras que cayeron.

Acorde a la minuta política del gobierno publicada hace algunos días por La Tercera, el presupuesto del Minsal prioriza el fortalecimiento de la capacidad resolutiva del sistema mediante el aumento del per cápita de Atención Primaria, el desarrollo de estrategias preventivas para la pesquisa precoz del cáncer, el fortalecimiento del financiamiento base de los establecimientos hospitalarios, junto con la contratación de nuevos especialistas y mayores capacidades de Fonasa para la resolución de prestaciones en el sector privado.

Del mismo modo, el Ejecutivo destaca el fortalecimiento para una mejor gestión del sistema, incluyendo la vigilancia y fiscalización sanitaria, el proceso de registro de productos farmacéuticos del Instituto de Salud Pública (ISP) y la interoperabilidad de inventarios de la red pública a través de Cenabast.

Eso, en efecto, se ve reflejado en la partida 16 del Presupuesto, que es la que corresponde al Ministerio de Salud que comanda May Chomali donde, de todas formas, a pesar del alza general se ven reducciones en programas o iniciativas que de seguro provocarán discusiones particulares, como le está ocurriendo a su par de Educación, María Paz Arzola, con el cese del programa que entrega computadores o la decisión de no hacer convocatorias en 2027 para sumar nuevos Liceos Bicentenario.

Atención primaria, la ganadora

En 2026 el programa de Atención Primaria de Salud (APS) tenía $3.596 billones y sube a $3.960 billones, un 6,8% real. Aquí está contenido el aporte estatal a los municipios a través de un mecanismo de per cápita basal, que es un monto fijo por cada usuario inscrito y validado en Fonasa, sumado a otros fondos por prestaciones específicas. La glosa central de 2027 implica $3.615.443 millones para su aplicación.

De hecho, al hacer zoom a la atención primaria dependiente de los Servicios de Salud, la glosa sube a $344.654 millones. La variación es de aproximadamente +6,6% nominal.

Por otra parte, los recursos destinados para Contingencias dentro de APS ofrece un cambio sustantivo: en 2026 tenía $97.798 millones y para 2027 se le reservan $241.067 millones, un +139,1% real.

Esto, en todo caso, no es un nuevo gasto, sino que al mismo tiempo se reducen las contingencias asociadas a GRD (radicado en hospitales, principalmente), que cae de $329.730 millones en 2026 a $27.291 millones en 2027, -91,7% nominal. Es decir, hay una redistribución interna de fondos asociados a contingencia, ahora con más fuerza hacia la APS.

Igualmente, los hospitales verán un alza presupuestaria con ejemplos relevantes: el Gustavo Fricke pasa de $177 mil millones a $204 mil millones, el Sótero del Río de $277 mil millones a $297 mil millones, y el San Juan de Dios de $159 mil millones a $227 mil millones.

Del mismo modo, dentro del Plan Nacional del Cáncer, una de las prioridades del Ejecutivo, se explicitan $23.501 millones para reposición de equipamiento.

Fonasa y Ley Ricarte Soto

En 2026 el presupuesto aprobado del Fondo Nacional de Salud (Fonasa), el seguro público de salud de Chile en el que están 17,3 millones de personas, fue de $14.964 billones y para 2027 se proponen $16.224, lo que implica un aumento nominal de 8,4% y de 5,2% real al proyectar una inflación de 3,1%.

Dentro de Fonasa, la atención primaria pasa de $3.595.710 millones en 2026 a $3.960.097 millones en 2027, es decir, un 6,8% de aumento real.

Al mismo tiempo hay algunas situaciones llamativas. Por ejemplo, una fuerte expansión en la compra y provisión de prestaciones. La Provisión de Prestaciones Médicas pasa de $703.765 millones a $985.515 millones (+35,8% real), mientras que el Financiamiento de Prestaciones Médicas pasa de $14.664 millones a $32.901 millones (+117,6% real).

Por el contrario, un tema que comenzó a generar preocupación es el de la baja en las cifras que se ve para la Ley Ricarte Soto, que es el financiamiento para tratamientos de alto costo. Allí, el Fondo para Diagnóstico y Tratamientos de Alto Costo baja de $189.696 millones a $166.951 millones, es decir, una caída del 14,6% real. Es uno de los recortes programáticos más claros dentro de Fonasa y que ya le valió críticas al Minsal.

“Hoy se da a conocer una pésima noticia para estos 84 mil pacientes de la ley Ricarte Soto. Se han recortado 28 mil millones de pesos. Cuánta gente con enfermedades van a quedar desprovistos de esto. Esto es un ataque realmente inhumano”, dijo, por ejemplo, el senador Juan Luis Castro, presidente de la Comisión de Salud.

Pero en la cartera se defienden y dicen que el presupuesto reconoce los recursos correspondientes al aporte fiscal establecido en la normativa vigente y que la diferencia “no debe interpretarse como una reducción de las coberturas o garantías actualmente vigentes de la Ley Ricarte Soto”.

“El Proyecto de Ley de Presupuestos 2027 no supone una disminución de las garantías para los pacientes cubiertos por la Ley Ricarte Soto. La continuidad de sus tratamientos se encuentra resguardada y, al igual que en ejercicios anteriores, en caso de ser necesario, se incorporarán los recursos adicionales durante la ejecución presupuestaria para dar cumplimiento a las obligaciones establecidas por la Ley y garantizar la continuidad de los tratamientos de los pacientes. Esto, mientras avanza la modificación legal destinada a fortalecer estructuralmente el Fondo”, se extienden.

Lo que cae

A inicios de esta administración, apenas se conoció un instructivo del Ministerio de Hacienda que buscaba recortar programas en todas carteras, uno de los que generó discordia fue el que buscaba reducir recursos al Programa de Apoyo al Recién Nacido, más conocido como el ajuar que reciben los recién nacidos en recintos públicos.

“No hay ningún recién nacido que se va a quedar sin un ajuar, ninguno. Estamos ajustando los programas a la realidad, a la subejecución, a la duplicidad de funciones, estamos haciendo más eficientes los recursos”, expuso por ese entonces la aún vocera Mara Sedini. El Ejecutivo también explicó que había stock más que suficiente y que la baja de natalidad permitía reducir el presupuesto.

Así las cosas, para 2027 el programa si bien se mantiene, sí ve una disminución: de $17.600 millones contemplados el año pasado el gobierno lo baja a $16.200 millones para 2027, lo que implica −10,7% real y cerca de $1.394 millones menos nominales.

Llamativo también resulta la desaparición del convenio entre el Instituto de Salud Pública y el Ministerio de Ciencia. En 2026, esta última cartera le transfirió $881 millones para ejecutar proyectos conforme al acuerdo nacido para financiar investigación científica dentro del ISP. En 2026, por ejemplo, se recibieron 22 postulaciones y se seleccionaron siete proyectos.

Para 2027, eso sí, esa transferencia ya no se encuentra en el presupuesto del ISP.

En todo caso, en línea con la minuta del gobierno, el ISP sí ve aumentado su presupuesto general, pasando de $55.275 millones en 2026 a $75.306 millones en 2027, un alza de 32,1% real, con alzas particulares en los ingresos de operación y en transferencias desde Fonasa. Cenabast, en tanto, sube 18,9% real: de $16.158 millones del año pasado el gobierno lo proyecta con $19.810 millones para este.

Para la Subsecretaría de Salud Pública se aprecia un aumento nominal, pero una caída real. Ahí se destaca la baja en prestaciones de seguridad social (-5,2% real, casi 7 mil millones de pesos), donde entre otras cosas caen los subsidios de enfermedad y de medicina curativa. En general, estas son prestaciones que hacen consultorios u hospitales, y los recursos están asociados principalmente a subsidios por incapacidad laboral y maternidad de beneficiarios de Fonasa. En ese sentido, el proyecto podría estar proyectando menores necesidades de pago de subsidios.